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Fitch y Del Pozzo, los vendedores del modelo de La Estafa Maestra

En abril de 2017 fueron vinculados a proceso por el delito de Peculado en Agravio de la Administración Pública y puestos el libertad en septiembre tras pagar una fianza

Enrique Fitch, ahora exdirector de Desarrollo Tecnológico de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM) y Hugo Manuel del Pozzo Rodríguez, exapoderado legal de la universidad mexiquense, son acusados de ser “los primeros vendedores del modelo de La Estafa Maestra” entre funcionarios de universidades.

De acuerdo con información publicada por Animal Político Fitch y Del Pozzo sostuvieron reuniones con Emilio Zebadúa González para la firma de convenios relacionados con la Estafa Maestra, como los firmados en 2012 con el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), bajo el esquema de contratación de supuestos servicios.

Un exfuncionario de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos fue quien declaró que Fitch y Del Pozzo se encargaron de hablar con los rectores para la firma de convenios.

“Ellos vinieron, literal, a hacer campaña. Nos decían: ‘miren qué bien nos va con estos convenios con Sedesol. Tenemos dinero y una situación financiera sólida”, explica el exfuncionario.

En el reportaje titulado “Lo que no declaró Emilio Zebadúa ante la FGR: él negoció con rectores La Estafa Maestra”, basado en testimonios obtenidos e investigaciones realizadas por la Auditoría Superior de la Federación, Zebadúa fue quien inició la negociación y con el apoyo de su equipo se ejecutaron los desvíos de recursos de la Sedesol y la Sedatu.

Además de las reuniones con los funcionarios de la UAEMex, Zabadúa se reunió con el rector de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, Alejandro Vera, quien ahora enfrenta una orden de aprehensión por su presunta participación en delincuencia organizada y lavado de dinero.

Animal Político detalla que las reuniones eran encabezadas por Rosario Robles, entonces titular de Sedesol, y su oficial mayor, Emilio Zebadúa, según afirman fuentes consultadas por este medio que pidieron anonimato por temor a represalias. Aunque al principio hubo reticencia por parte del rector, ambos funcionarios (Rosario y Emilio) insistían en que “no pasaría nada”.

Exfuncionarios de la Universidad Autónoma de Morelos narran varios encuentros con Zebadúa. y detallan cómo eran presionados para que accediesen a participar en el esquema de La Estafa Maestra.

“Zebadúa nos repetía constantemente: ‘podemos ayudarlos con su problema financiero. Ayúdennos y nosotros los ayudaremos ”.

Fue en enero de 2013 que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) emitió un primer informe sobre irregularidades en el gasto de la UAEMOR en la cuenta pública de 2013, cuando firmaron el convenio con Sedesol.

A decir de los exfuncionarios, Zebadúa les dijo “esto se va a complicar, pero ustedes no van a hacer nada’. Y para tranquilizarnos nos decía: ‘Esto es un tema de medios, no de fondo. Así que tranquilos, no va a pasar nada’”.

Ya con las denuncias por el desvío de recursos, Zebadúa propuso a los exfuncionarios un frente común para defenderse ante los medios de comunicación, pero al no concretarse se dio un rompimiento, la Universidad de Morelos dejó de recibir convenios y los orquestados de la Estafa Maestra voltearon a ver a otras universidades más pequeñas para la firma de convenios. 

Las entidades con mayor apuro financiero eran el terreno fértil para la estafa.

Sobre todo porque éste mecanismo no fue exclusivo de la Sedesol y la Sedatu, sino que involucró a otra decena de dependencias de gobierno como la SEP, la SCT, Pemex o Banobras con instituciones de presupuestos menores como la Universidad Mexiquense del Bicentenario, la Universidad Politécnica de Chiapas o Radio y Televisión de Hidalgo y Televisión de Hermosillo.

El reportaje completo se puede leer en: https://bit.ly/2J9SmUf

FITCH Y DEL POZZO LIBRES 

Hugo Manuel del Pozzo Rodríguez y Enrique Fitch Becerra, fueron detenidos en febrero de 2017 acusados de participar en el fraude en contra del gobierno de Oaxaca.

Ambos fueron señalados por la UAEMex como los responsables del mal manejo de un contrato hecho en febrero del 2013 con el gobierno de Oaxaca para el desarrollo de un software y aplicaciones digitales, el cual se incumplió y el dinero no fue devuelto al gobierno. 

En abril de 2017 fueron vinculados a proceso por el delito de Peculado en Agravio de la Administración Pública.

Para septiembre de ese mismo año fueron puestos en libertad tras presentar un amparo para poder acceder al beneficio de caución, el cual les fue otorgado por la justicia federal y tras el pago de una fianza podían llevar su proceso el libertad. 

Hasta el momento ninguno de los exfuncionarios de la UAEMex han regresado el dinero.