¿Adiós al P.A.C.?

Durante esta semana, los diputados del Grupo Parlamentario de MORENA (Movimiento de Regeneración Nacional) de la LIX Legislatura en el Estado de México, anunciaron su rechazo a utilizar el muy polémico P.A.C. (Programa de Apoyo a la Comunidad), e incluso propucieron desaparecerlo definitivamente para que los recursos de éste sean canalizados en acciones para fortalecer la educación superior. Cada tres años, al inicio de la nueva Legislatura, uno de los principales temas de discusión es sobre sí desaparecer o no este programa, mediante el cual se le otorga a cada legislador 2.5 millones de pesos anuales para atender a la
septiembre 10, 2015

Durante esta semana, los diputados del Grupo Parlamentario de MORENA (Movimiento de Regeneración Nacional) de la LIX Legislatura en el Estado de México, anunciaron su rechazo a utilizar el muy polémico P.A.C. (Programa de Apoyo a la Comunidad), e incluso propucieron desaparecerlo definitivamente para que los recursos de éste sean canalizados en acciones para fortalecer la educación superior.

Cada tres años, al inicio de la nueva Legislatura, uno de los principales temas de discusión es sobre sí desaparecer o no este programa, mediante el cual se le otorga a cada legislador 2.5 millones de pesos anuales para atender a la población con materiales de construcción o apoyos que impliquen “bienestar comunitario” (que se detallan en las reglas de operación emitidas por la Secretaría de Finanzas).

En realidad este tipo de programas contraviene las funciones de los legisladores, pues dentro de ellas, se encuentran vigilar el correcto destino del presupuesto aprobado, realizar propuestas de ley, actualizar el marco normativo y gestionar para sus representantes “beneficios colectivos”; es aquí, en esta última parte el nacimiento y justificación de la creación de este cuestionado programa, pues se ha malentendido la labor de gestión de un diputado, por un otorgamiento discrecional de recursos públicos no propios de la labor legislativa.

Tanto ha perjudicado la operación de este programa, que muchos de los ciudadanos mexiquenses ven a su diputado como una figura que entrega materiales, y no una persona que procura su bienestar mediante la formulación de leyes, que incluso pueden afectarlo a largo plazo, o que sea el vigilante del destino de los recursos públicos; además de que muchos legisladores no tendrían nada que informar cada año que no sea la entrega de “apoyos”, derivados de tal programa, pues en su estricta labor legislativa, los resultados son nulos.

Es indudable que el famoso P.A.C. se ha convertido en una forma de control político para los integrantes de los grupos parlamentarios, además, este tipo de programas no forman parte de todas las legislaturas, ya que afortunadamente son pocos los estados de la República, que lo tienen.

En honor a la verdad, veo imposible que este desaparezca, pues quienes pueden decidir sobre ello, han referido que es un programa de “grandes beneficios”, así que en ese caso vale la pena apostar por reglas claras y medidas transparentes, para acotar el hecho de que se siga utilizando de forma tan discrecional.

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Facebook Mónica Fragoso Maldonado

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