Alejandro Ozuna Rivero, secretario General de Gobierno por tres años en la administración de Alfredo del Mazo y aun secretario de Organización del tricolor, reapareció en el Aula Magna del edificio de Rectoría, donde llamó a la fraternidad y la responsabilidad compartida, lo anterior, tras la derrota de la priista Alejandra del Moral en la pasada elección a gobernadora en Edomex.
Durante su participación como orador oficial en la reunión anual en la que la UAEMex celebra el día de la Fraternidad Institutense, Ozuna Rivero aseguró que la política no puede seguir siendo el escenario del eterno conflicto, en donde solo una facción es dueño de la verdad absoluta; por el contrario, “su desarrollo debe ser una responsabilidad compartida”.
Aseguró que esta responsabilidad compartida solo puede germinar en espacios de debate serio, de discusión serena, de reconocer aciertos en el contario, de disposición para generar acuerdos y consensos.
La fraternidad, dijo, deberá ser el cemento que amalgame a la comunidad política, que deberá estar consciente que, donde se piensa igual, se piensa poco, por lo que es necesario construir, con todas las voces, el futuro que es patrimonio de todas y todos.
Acompañado por la secretaria de Difusión Cultural de la UAEMex, María de las Mercedes Portilla Luja, Alejandro Ozuna dijo que el país es convulso, y por lo tanto requiere creer en líderes que encuentren en la fraternidad, el ingrediente necesario para hacer de la política y del servicio público, una poderosa herramienta de cambio y transformación positiva.
La política optó por decantarse como una ciencia en permanente conflicto, dejando poco margen para que florecieran en ella, la concordia, el acuerdo, el consenso, la visión de estado y el bienestar de la próxima generación.
La política es más que un proceso electivo, añadió, trasciende los momentos en los que decidimos quiénes habrán de gobernar o de representarnos en las distintas responsabilidades públicas.
La esencia de la política, concluyó es el diálogo, el acuerdo, el consenso, el reconocimiento de nuestra diversidad y del respeto de nuestra pluralidad como base y presupuesto para la construcción de un sistema genuinamente democrático.



Síguenos