Una simple pregunta urbana —¿por qué algunas calles de Toluca no conectan?— abre la puerta a una historia poco conocida de la ciudad. En esta videocolumna, Susana Bianconi explora cómo la antigua estación de ferrocarril, que conectaba Toluca con Tenango, dejó una huella persistente en la traza urbana que aún hoy condiciona la movilidad.
A partir de este recorrido, la reflexión va más allá de la anécdota: el sistema de transporte del pasado, con trenes y tranvías integrados en el corazón de la ciudad, respondía a una lógica más eficiente, limpia y cercana a las personas. Su desaparición no solo modificó el mapa, sino también la forma en que se habita y se mueve Toluca.
La columna plantea una pregunta de fondo: ¿qué tanto hemos perdido al alejarnos de ese modelo de ciudad más humana y conectada?
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