Bolivia avanza en su revolución energética, que busca la total electrificación del país y lograr la soberanía en este campo.
En ese sentido el presidente de la nación suramericana, Evo Morales, expresó que "la electrificación del país es un mandato de la Constitución y una de las metas más importantes de nuestra Revolución Democrática y Cultural".
Desde 2006 las inversiones en generación de energía eléctrica fueron una de las prioridades del Ejecutivo encabezado por Morales y hasta el momento, entre proyectos ejecutados y en ejecución por las estatales empresas Ende Corporación y Ende Andina dependientes del Ministerio de Hidrocarburos y Energía, supera los mil 500 millones de dólares.
Entre las obras que demuestran la efectividad de la estrategia de expansión del parque de generación están las termoeléctrica Entre Ríos, Carrasco, Valle Hermoso, Kenko, Warnes y la del Sur.
Figuran en la lista las hidroeléctricas de Misicuni, San José, Miguillas, la Geotérmica Laguna Colorada, además del Proyecto Eólico de Qollpana.
En el sureño departamento de Tarija, fronterizo con Argentina, el gobierno de Morales a través de Ende Corporación realizó una inversión de 210 millones de dólares en tres proyectos importantes en materia de generación y transmisión de energía.
Esos esquemas son la Línea Punutum-Tarija, la Línea Chaco-Tarija y la Central Termoeléctrica del Sur.
Recientemente Prensa Latina hizo un recorrido junto al dignatario suramericano por la majestuosa Planta Termoeléctrica del Sur, la cual, una vez culminado su total montaje, representará el 12 por ciento de la demanda de electricidad en el Sistema Interconectado Nacional.
La instalación brindará al país alta confiabilidad en el suministro de energía para la industria y el desarrollo en beneficio de la población.
La planta cuenta con una batería de cuatro turbinas SGT-800 de 50 MW ISO y tiene como objetivo principal incorporar al Sistema Interconectado Nacional una potencia de 160 MW, pero siempre priorizando el sur del país.
Su ubicación estratégica posibilitará en el futuro implementar proyectos de exportación de energía eléctrica.
El presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, Carlos Villegas, explicó que otro proyecto priorizado por el gobierno de Morales para la industrialización es la Planta de Separación de Líquidos del Gran Chaco, la cual debe comenzar sus operaciones en enero próximo.
Esa instalación -subrayó Villegas- va a permitir la construcción de un complejo petroquímico que en base al propano se edificará una planta propileno-polipropileno, y a partir del etano, la planta de etileno-polietileno.
El proyecto de separación del Gran Chaco tiene principalmente por objeto separar los componentes del gas natural.
Por ejemplo, ahora a través del gasoducto todo el gas se va a Argentina, pero este recurso se compone de otros como metano, propano, butano, etano, gasolina natural y gasolina rica en isopentanos, y todos ellos se van al vecino país, pero con esta planta el gasoducto solo llevará el metano.
Todos los elementos separados (propano, butano, etano, gasolina natural y gasolina rica e isopentanos) traerán nuevos ingresos para el país, aseguró Villegas, quien recalcó que esta instalación -en la cual trabajarán tres mil 509 obreros- logrará abastecer de Gas Licuado de Petróleo (GLP) al mercado interno, además garantizar su exportación.
En la actualidad -agregó Villegas- se exporta GLP a Paraguay, Uruguay y Perú, sin embargo, se realizan gestiones para ampliar la cifra de clientes.
Además de estar inmersa en ampliar el proceso de electrificación del país con hidroeléctricas, termoeléctricas y parques eólicos, Bolivia aspira a construir en el futuro una infraestructura que le permita producir energía nuclear con fines pacíficos.
En declaraciones a Prensa Latina, el gerente general de la estatal Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) Andina, Hugo Villaroel, explicó que el proyecto para generar energía atómica se mantiene en la agenda del actual Ejecutivo.
La nación suramericana -sentenció el directivo- tiene todo el derecho de obtenerla como cualquier otro país del mundo, y recordó que el presidente de la nación andina-altiplánica, Evo Morales, tiene ese plan previsto, pero siempre con fines pacíficos.
Morales anunció ante el Parlamento que Bolivia contará con un reactor nuclear, el cual contribuirá al desarrollo del sector energético y a las ciencias médicas.
Este año vamos a empezar con un programa boliviano de energía atómica con fines pacíficos, sabemos que será un camino largo, calculamos 10 años para ver los primeros resultados, dijo el jefe de Estado.
Al mismo tiempo, informó la decisión de crear una Comisión de Energía Nuclear de alto nivel con los mejores científicos físicos-matemáticos de Bolivia, porque se trata de una prioridad estratégica del Estado.
Garantizó Morales el presupuesto para que profesionales bolivianos sean formados en el exterior, en el diseño, construcción y manejo de reactores nucleares.
El primer presidente indígena de este país reafirmó que el objetivo es consolidar en la nación una vanguardia científico-técnica, y aclaró que Bolivia no quiere ser potencia, pero desea apostar por la vida, por la humanidad y el mundo.
Avance energético en Bolivia
Bolivia avanza en su revolución energética, que busca la total electrificación del país y lograr la soberanía en este campo. En ese sentido el presidente de la nación suramericana, Evo Morales, expresó que "la electrificación del país es un mandato de la Constitución y una de las metas más importantes de nuestra Revolución Democrática y Cultural". Desde 2006 las inversiones en generación de energía eléctrica fueron una de las prioridades del Ejecutivo encabezado por Morales y hasta el momento, entre proyectos ejecutados y en ejecución por las estatales empresas Ende Corporación y Ende Andina dependientes del Ministerio de Hidrocarburos y


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