Un sueño americano quedó truncado en las vías del ferrocarril que cruzan el municipio de Tecámac, luego que un migrante no identificado cayera de “La Bestia”.
El centroamericano viajaba sin zapatos o se quedó sin zapatos tras la caída y vestía pantalón de mezclilla azul, chamarra azul y camisa beige.
El cuerpo sin vida fue hallado a la altura del kilómetro 36 de la autopista México-Pachuca, al margen del rancho Azul, camino al Club de a Golf Campestre Tecámac.
Los municipios de Tecámac, Ecatepec, Huehuetoca, Tultitlán, Tlalnepantla son paso obligado de miles de migrantes que van en busca del sueño americano en un peligroso viaje a bordo de La Bestia, pero también son un sitio de descanso y recuperación, para poder continuar su riesgosa travesía pese a no contar con lugares de atención especial en el Estado de México.
Se les puede ver durmiendo debajo de los puentes, en terrenos baldíos o calles aledañas a las vía férreas; y pidiendo ayuda a automovilistas y transeúntes.
El Estado de México es la única entidad del país donde por razones políticas y de inseguridad se cerraron en año y medio los tres albergues que existían: el de Ecatepec, Tultitlán y Huehuetoca.
De acuerdo con Andrea González, miembro del colectivo Nosotros Somos Ustedes y profesora de la UNAM, el flujo es tal que en “temporada baja” llegan a Tultitlán hasta 250 centroamericanos diarios, cifra que podría aumentar a 350 durante la “temporada alta”.
“La desaparición de albergues en el país convierte al migrante en un objetivo más vulnerable, porque el crimen organizado y la policía tienen carta blanca para hacer lo que quieran”.



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