En mi casa vive un circo que de animal me tiene a mí.
Se sabe si está encendido porque no hay luces en la carpa y porque todos los zapatos llegan a la puerta. Trago mariposas cuando viene gente porque desde anoche tengo miedo de que se derrumbe la casa. Duermo.
Siempre que duermo con la boca abierta la boca me devuelve el beso y no me dice nada.
En mi casa vive un circo y nadie esconde nada. Hay una mesa puesta, una linterna, alfombras mágicas. Es un circo de otros mi casa. La lluvia la traen mis nubes y si sale el sol es por eso que no nos toca. Y el arcoiris.
Que de todo lo que no vemos, veamos todos el arcoiris, es increíble.
En esta cama se enredan piernas y patas, pelos blancos. Nadie quiere dormir solo. Todavía somos cinco.
Elena, de estar tanto tiempo sentada cualquier día van a salirte plumas.


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