Candidatos, coaliciones, y el Estado de México

Luego de la elección del pasado domingo 5 de junio, y de cambiar por completo las expectativas de muchas encuestas, se demostró que en los estados donde no había existido alternancia desde su fundación, el unir esfuerzos y generar una alianza política ayudó a cambiar las cosas mediante alternancia. Por ello, estos resultados han despertado el interés de diversas personas por abanderar una posible coalición para contender en la próxima elección por la gubernatura del Estado de México, uno de los Estados más golpeados por la pobreza, la injusticia social, la falta de oportunidades de empleo, el nulo crecimiento económico
junio 22, 2016

Luego de la elección del pasado domingo 5 de junio, y de cambiar por completo las expectativas de muchas encuestas, se demostró que en los estados donde no había existido alternancia desde su fundación, el unir esfuerzos y generar una alianza política ayudó a cambiar las cosas mediante alternancia. Por ello, estos resultados han despertado el interés de diversas personas por abanderar una posible coalición para contender en la próxima elección por la gubernatura del Estado de México, uno de los Estados más golpeados por la pobreza, la injusticia social, la falta de oportunidades de empleo, el nulo crecimiento económico y gran impunidad.

El Estado de México representa, para los partidos políticos, “la joya de la corona”; para el PRI, recordemos que es el Estado de origen del actual Presidente de la República y por ello está obligado a conservarlo, además de que es el lugar de nacimiento de una clase política particular, que es organizada, metódica y muy aplicada a sus intereses partidistas; por otro lado, también representa el reto más importante para Acción Nacional y su dirigente Ricardo Anaya, pues consolida su dirigencia y aspiraciones logrando unificar la diversidad de grupos políticos, o pierde la oportunidad de demostrar que sus decisiones van más allá de amiguismos y complacencias de un solo grupo estatal; y, para el PRD es la oportunidad de oro de consolidar a sus cuadros políticos como una opción partidista que no se desdibuja con la participación activa de Morena.

El candidato que abandere esta posible coalición debe contar con un amplio conocimiento público a nivel estatal, no solo en una determinada región, ya que en un año es muy difícil darse a conocer en los 125 municipios del Estado; debe ser una persona que tenga una trayectoria amplia en el ámbito público, con buenos resultados, que sea capaz de conectar con la ciudadanía y emocionar con su discurso, pues ello abona para generar más trabajo en equipo, debe tener valores y convicciones firmes, un equipo que dé resultados que provengan en su mayoría de líderes sociales que generen capital humano y social real.

Y por último estimado lector, sí estoy a favor de una coalición, así que no voy a satanizar una entre PAN y PRD, al contrario, urge que la sociedad se dé cuenta que la política es un instrumento para transformar la vida de los ciudadanos y no un espacio para encasillarlos y dividirlos (entre buenos y malos), pues la ideología que debe prevalecer en cualquier gobierno es el interés superior de mejorar las condiciones de vida de las personas; y lo curioso es que el PRI, desde todos sus espacios de poder, ha criticado este tipo de alianzas, mientras practica uniones con el Verde Ecologista (el partido que menos obedece la ley), Nueva Alianza, entre otros. Lo cierto es que vienen aires nuevos para el Estado de México con la elección más importante para el próximo año.

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