No hay tiempo que perder, es preciso unificar esfuerzos para el rescate de los valores, estamos inmersos en un una condición de individualismo, y cobardía, los seres humanos hemos perdido el deseo de ayudarnos, respetarnos y contribuir cada uno desde donde le corresponde para construir el Bien Común.
Septiembre es el mes de la solidaridad mexicana, el mes de los valores patrios, no es coincidencia celebrar el aniversario de nuestra independencia y pocos días después el del acto solidario más importante en la historia moderna, la respuesta ciudadana ante el sismo de 1985, son tan solo dos fechas que enmarcan la capacidad de construir una ciudadanía particiativa y solidaria, en resumen, ciudadanos con valores.
Su Santidad Francisco I al realizar lo que será considerada una gira histórica, fue reiterativo en la construcción de una humanidad con valores, porque la justicia, igualdad, trabajo, dignidad, salud, paz, medio ambiente y educación, sean derechos mínimos a los que toda persona en el mundo tenga la posibilidad de acceder, llamó a los gobierno a generar conciencia para derribar los muros de los prejuicios, raciales y religiosos, habló de construir una sociedad incluyente, libre de espíritu, hermanada en la paz que comparta la responsabilidad de preservar nuestro medio ambiente y asumir el compromiso de construir un mejor entorno para nuestros hijos, y los hijos de nuestros hijos, en suma constituir comunidades con valores, mujeres y hombres que se formen, conduzcan y promuevan los valores, sobra decir, que, el que un hijo haya asesinado a su propia madre bajo los efectos de una droga en el municipio de Metepec la semana pasada, es suficiente para reflexionar lo antes dicho por nuestro Santo Padre, y que el momento de actuar y recuperar los valores ha llegado.
Dicho lo anterior, regresemos al método infalible de la firmeza en la educación, de la preservación de la familia, de retomar hábitos de convivencia entre padres e hijos que permitan la correcta formación de quienes son nuestro futuro, nuestro legado, nuestra trascendencia, asumiendo el compromiso patriótico de ofrecer a nuestra patria, buenas y buenos mexicanos.



Síguenos