La basura que tiran en los terrenos, la urbanización sin control y el abandono de la tierra fértil son parte de lo que está contaminando el campo de Cocotitlán, dicen quienes aún lo trabajan.
En los llanos de la región oriente del Estado de México, todavía se cultiva con el cuerpo, la lluvia y la memoria. Amaqueme Noticias acompañó a José, Giovanni y Javier, campesinos que preparan los primeros elotes para la feria tradicional de su municipio: cruzan surcos, cortan maíz criollo y resisten el abandono del campo.
Son de las últimas familias que siembran a la antigua. Hablan del cambio climático, del abandono institucional y de la urbanización que avanza sobre la tierra fértil como si no costara. Aun así, siguen sembrando.


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