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¿Cómo hacer más eficientes los cabildos municipales?

Expertos coinciden en que se necesita modificar los procesos de elección de las y los regidores para mejorar el sistema democrático

Expertos en gestión y administración municipal tienen opiniones encontradas sobre la posibilidad de reducir el número de regidores municipales en todo el país, tal como recomendó el presidente Andrés Manuel López Obrador en una de sus conferencias mañaneras.

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Reducir el número, pero también cambiar la forma en la que llegan a ser regidores

El número de regidores debe reducirse un 30 por ciento, pero además debe cambiar la forma en la que llegan a ocupar esos puestos, explicó en entrevista con este medio Ramón Cuevas Martínez, docente de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales en la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex), y experto en temas de gobernanza y administración municipal.

Cuevas califica como una medida correcta la eliminación o reducción del número de regidores que conforman los cuerpos edilicios de cada municipio en todo el país, tal como lo expresó hace unos días el mandatario.

Muchas veces, el puesto de regidor o regidora a través de la representación proporcional se usa con fines de clientelismo político, sobre todo por partidos satélites, es decir, como un pago de favores: una prueba de ello es que se ha visto a una persona como regidor de Naucalpan, y en la siguiente administración ocupa el mismo puesto en el municipio de Atizapán, por mencionar un ejemplo, explicó Cuevas Martínez. Sin embargo, la problemática persiste a lo largo y ancho del país.

Para que la reforma esté completa, Cuevas Martínez considera que es necesario modificar los procesos en los que llegan los regidores a sus puestos. Que no sea a través de una planilla estructurada y dependiente de la persona que gane la presidencia municipal. Lo recomendable es que los colonos o habitantes de una demarcación específica pudieran votar por separado por el regidor o regidora que quiere que lo represente, así como se vota en una boleta por una persona para convertirla en alcalde.

Si logramos separar las votaciones de alcaldes y regidores, como sucede en Coahuila y Nayarit nos situaremos en una acción democrática; sin que el regidor le deba el puesto a su partido”, expresó. Y es que una planilla suele reflejar la estructura de poder de partidos al interior de un municipio. Por eso se vuelve muy complicado que un ciudadano pueda colarse en una regiduría independiente o sin partido.

El experto enlista una serie de errores que prevalecen durante la gestión de las regidurías municipales, debido a la falta de reglamentación. Por ejemplo, en la mayoría de los casos, el trabajo de los regidores no es fiscalizado, no se comprueba que trabajen, a veces no asisten a las sesiones de cabildos y no hay una justificación válida aparente. Gracias al papel que han jugado históricamente algunas regidurías, a nivel nacional existe un dicho: “el puesto de regidor te dura tres años, pero la vergüenza de hacer mal el trabajo dura toda la vida”, expresa Cuevas Martínez.

Entre las funciones principales de un regidor o regidora destacan el formar parte de comisiones que permitan reglamentar diferentes aspectos de la vida cotidiana de la ciudadanía de un municipio. Sin embargo, para conseguir un buen papel es indispensable tener una actitud de trabajo, un interés genuino por servir y mejorar la vida cotidiana de la comunidad. Por ejemplo controlar el comercio informal en las calles, establecer multas, asegurar el funcionamiento de los servicios públicos, reglamentar sobre ciberacoso y maltrato animal. “Las funciones de los regidores están llenas de oportunidad”, dice el docente.

Para lograrlo es necesario modificar la Ley orgánica municipal, que a su vez debería ser acatada por la ley electoral estatal.

Que cambie la forma de elegirlos, pero no debe reducirse el número

El doctor en sociología Carlos Gadsen coincide en que debe cambiar la forma en la que se eligen a las personas que ocupan las regidurías, sin embargo, mantiene una postura diferente respecto a la disminución de la cantidad de regidores y regidoras.

Las regidurías son la base de gobierno del municipio. Lo que toca el presidente puede ser con buena intención, pero debe hacerse con fundamentos”. Gadsen advierte que se trata de un tema “delicado”, y la posibilidad de reducir el número de regidurías significa reducir la representación directa de los ciudadanos. En todo caso, un cambio tal le compete solo a cada estado, en virtud de su autonomía estatal y municipal.

Gadsen, quien también es presidente de la Fundación Internacional para el Desarrollo de Gobiernos Confiables (FIDEGOC), explica la importancia de analizar y reflexionar sobre el tema: “Quizás la verdadera pregunta es: ¿en función de qué se van a reducir?”. Y aclara que el proceso de elección de regidores y su desempeño es perfectible, por lo que prefiere enfocarse en buscar que se mejore el desempeño de estos ediles, en lugar de reducir su presencia.

Contar con un mayor número de representantes, como son en este caso regidores y regidoras, es necesario para un gobierno representativo democrático popular. “El número de regidores debe ser mayor, sobre todo en ciudades grandes”, enfatiza Gadsen.

El problema no está en el número de regidores, sino en la manera”. Con la disminución de ediles se propone reducir la capacidad de gobierno de un municipio, que también es un órgano de gobierno. “Primero tendríamos que mejorar el sistema de gobierno, para después ver si se puede o no disminuir el número de representantes municipales”, añadió el también cofundador del Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal.

Gadsen recordó que en más de mil municipios en entidades con escasos recursos, los regidores y regidoras tienen que fungir varios roles porque no les alcanza el presupuesto. Es decir, que además de ser funcionarios, efectúan tareas administrativas, algo que no compete esencialmente a un regidor.

Al igual que el maestro Cuevas Martínez, Gadsen apunta a la necesidad de que los representantes de las regidurías puedan ser elegidos por votación directa de la población de una demarcación, como una colonia.

Para el Doctor en Sociología la opinión del presidente sobre disminuir el número de regidores resulta contradictoria. Es una posición centralista, y este gobierno “es el más centralista en todo el siglo”, contrario al artículo 115 Constitucional, que instituye el Municipio Libre en México. Mejorar el sistema democrático y de la administración pública no estaría en reducir el número de regidores, sino en garantizar sus capacidades con plenitud.

La lógica de reducir el aparato de Estado es una tendencia neoliberal”. Y pensar en una reducción significa no entender la necesidad de una población. “El municipio es la forma de gobierno más cercana a la población”, afirmó Gadsen.

¿Para qué tantos?, cuestionó el presidente

El pasado 14 de septiembre, el presidente Andrés Manuel López Obrador se posicionó sobre la gran cantidad de regidores que hay en los cuerpos edilicios municipales, y el costo que representan, especialmente cuando los salarios son “abusivos”. “Hay abusos, se tienen que ir eliminando. Es oportuno hacer un llamado para que se moderen en lo que reciben los regidores de todos los Ayuntamientos”, dijo el mandatario.

En los gobiernos municipales que no son de usos y costumbres, donde hay más moderación en el cobro de sueldos es el estado de Yucatán, ahí las autoridades locales, municipales ganan poco, se ajustan a la máxima juarista de vivir en la honrosa medianía, me consta; pero hay otros municipios de otros estados donde los regidores cobran demasiado, en Acapulco es un caso. Y llegaban a cobrar, ahora dice 70 mil, pero llegaban a cobrar hasta más de 100 mil”, evidenció el presidente.

Además de los altos sueldos criticó las ganancias monetarias que algunos ediles generan “por debajo del agua”, según expresó. “Cuando se celebraban elecciones se inscribían hasta dos mil, tres mil para ser regidores; no buscaban ser presidentes municipales, les interesaba ser regidores, por lo que recibían más de los moches. Entonces, ojalá y eso se termine. Desde luego corresponde a los gobiernos estatales, que son libres, que son soberanos, pero se tiene que decir, que se conozca, porque no se puede abusar de esa forma, de esa manera. Y ojalá en los estados se promovieran reformas para que no haya tanto regidor, que se reduzcan. En algunos casos hay siete, nueve, 11, 15. ¿Para qué tantos?”, cuestionó.

Esta no es la primera vez que el mandatario se pronuncia sobre el tema.

El 22 de junio del 2020 emitió un discurso similar al más reciente. “Este asunto de los regidores es algo que se debe revisar, claro, eso corresponde a la soberanía de los estados, al municipio libre, pero son reformas que deben tomarse en cuenta (…) que haya ahorros, austeridad, que no haya lujos en los gobiernos municipales y estatales. Todas esas reformas ayudan mucho para que se tenga presupuesto, sino no va alcanzar el presupuesto, no alcanza”, dijo en su momento.

Estado de México, un primer paso dado

Hace un año, el Congreso local del Estado de México aprobó con el respaldo de integrantes de todos diversos partidos, un dictamen de reformas al Código Electoral y a la Ley Orgánica Municipal con el fin de disminuir la cantidad de regidores y síndicos en los ayuntamientos a partir del año 2022. Los ajustes al dictamen significaron la desaparición de 407 regidores y nueve síndicos.

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