Conceden amparo al asesino de hija de Nelson Vargas

El juez argumenta que no contó con una defensa adecuada, ya que su defensor público supuestamente no cuenta con una licenciatura en derecho

Cándido Ortiz González o Eduardo Cisneros Marín y/ o Leonardo Huerta López, Comandante Blanco, líder de la banda de secuestradores Los Rojos, responsable del plagio y asesinato de Silvia Vargas, hija de Nelson Vargas, ex titular de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte recibió un amparo concedido por el Segundo Tribunal Unitario en Materia Penal del Primer Circuito.

De acuerdo con información del diario La Jornada, dicho fallo deja sin efecto el auto de formal prisión dictado en su contra porque no contó con una defensa adecuada, ya que su defensor público supuestamente no cuenta con una licenciatura en derecho.

Sin embargo por el momento Cándido Ortiz no será puesto en libertad ya que el resolutivo ordena al Juez Segundo de Distrito Especializado en Ejecución de Penas en la Ciudad de México, decrete la reposición del procedimiento en el expediente 359/2019, en virtud que si bien hubo una posible violación al procedimiento, se pudo cometer en una sede que no es judicial, “lo cierto es que el juzgador de primer grado tiene la obligación de cerciorarse que las personas que comparecieron como defensores sean licenciados en derecho”.

Para lo cual debe emitir un auto en el que el juzgador deberá cumplir con su deber y cerciorarse de que la persona que compareció como defensor público de los procesados en la agencia ministerial es profesional en derecho y esté facultado para desempeñar el mandato que le fue conferido.

En 2009 el Comandante Blanco fue detenido por el secuestro de otra persona un año antes.

El dictamen que radica en el expediente del segundo tribunal unitario, ordena al Cuarto Tribunal Unitario en Materia Penal del Primer Circuito en la Ciudad de México, dejar sin efecto la resolución del 14 de enero de este año en la toca penal 132/2018 y, como se mencionó, emita una nueva determinación en la que ordene al juez Segundo de Distrito Especializado en Ejecución de Penas en la Ciudad de México, la reposición del procedimiento en el expediente 359/2019.

En agosto de 2009, durante un operativo en el ejido Herón Proal del municipio de Medellín de Bravo, policías federales capturaron a Jorge Alberto Campos Uscanga, otro de los presuntos integrantes de la banda de secuestradores Los Rojos, responsables del plagio y asesinato de Silvia Vargas.

El detenido, también conocido como El Magadán y El Azul II, fue ubicado por los agentes federales en la casa número 20, manzana 85, de este poblado, a un lado de la carretera federal Veracruz-Córdoba.

LOS HECHOS

El 10 de septiembre de 2007, Silvia Vargas de 18 años de edad se dirigía a su escuela, el Colegio Alexander Bain, ubicada en la colonia Las Águilas de la Ciudad de México, cuando alrededor de las 06:45 horas fue interceptada por “Los Rojos”, una banda liderada por los hermanos Miguel, Cándido y Raúl Ortiz. Al no llegar a su destino, Nelson Vargas llamó al celular de su hija para saber la causa de su falta.

La agencia Infobae detalla que el teléfono fue contestado por uno de los secuestradores, quien le pidió dinero para liberarla. Un día después del plagio, Nelson Vargas denunció el hecho ante la Unidad Especializada en Investigación de Secuestros de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) y se inició la averiguación previa.

Nelson Vargas organizó una campaña para obtener información a cambio de recompensas monetarias, seguía en contacto con los criminales y estaba al pendiente de la investigación de las autoridades.

No obstante, fue el 27 de septiembre cuando se terminaron los contactos con los secuestradores de su hija. Uno de los delincuentes le dijo al ex funcionario que no le iban a dar una prueba de vida, que ya no le interesaba su dinero y que no lo llamaría otra vez.

Tras meses desaparecida, la Procuraduría General de la República (PGR), ahora Fiscalía, solicitó a la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), mediante un oficio, que investigara la presunta participación de Óscar Ortiz González, ex chofer de la familia Vargas, en el plagio.

Un mes después, la dependencia respondió mediante el oficio la petición de la PGR. La SSP señaló que no había encontrado elemento que vinculara al ex chofer de la familia Vargas Escalera con actividades ilícitas.

Más de un año después, el 5 de diciembre de 2008, la PGR informó que tenían datos que referían a la ubicación de un domicilio donde, según testimonios, Silvia Vargas Escalera fue privada de la vida. Los datos para llegar a ese lugar los aportó un reo en el penal de Barrientos, en el estado de México, del que no revelaron su identidad.

Con esa información, las autoridades obtuvieron una orden de cateo para investigar el inmueble. En el domicilio, ubicado San Miguel Xicalco, Tlalpan, autoridades de México encontraron el cadáver de Silvia.

Dos años después del secuestro, el 28 de julio de 2009, fueron detenidos en Veracruz Cándido Ortiz González, alias el “Comandante Blanco”, y su hermano Miguel, apodado el “Comandante Tigre”, presuntos líderes de Los Rojos. Además, arrestaron a Luis Antonio Ricalde Murcia, “El Chabelo”, y José Antonio Estrada, “El queso de puerco”, quien fueron señalados como los encargados del cuidado de las víctimas.

Dos días después, capturaron a Raúl Ortiz González, “El Azul”, quien supuestamente negociaba y cobraba el dinero de los rescates. Asimismo, fueron detenidos Jorge Luis Terán Oela, “El Primo”, y Martín Enríquez Monroy, “El Chelas”.

Este último fue quien custodió y alimentó a Silvia Vargas, así como llevó a las autoridades hasta donde Silvia estaba enterrada bajo una lápida. También es el único sentenciado por el plagio y asesinato de Silvia. El 27 de mayo de 2014, un juez lo condenó a 52 años y seis meses de prisión por los delitos de secuestro y delincuencia organizada.