Dos jóvenes fueron ejecutados al estilo de la mafia la semana pasada en Jilotepec. La evidencia de las operaciones del crimen organizado en ese norteño municipio, reducto del priismo más rancio, es inocultable e incontrovertible. La Familia Michoacana ha tomado la plaza con la complacencia de las autoridades locales. El alcalde Rodolfo Noguez tendría que explicar con claridad qué es lo que sucede en el territorio que gobierna con el soporte del grupo caciquil local.
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En octubre, la configuración política en el Estado de México cambiará. Con la doctora Sheinbaum en la presidencia de la República, Luisa María Alcalde y Andy López en la dirigencia de Morena, la correlación de fuerzas se modifica. El escenario es muy bueno para Delfina Gómez, quizá la figura que más gana. Las reglas cambian.
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Sin exageración, al menos un par de docenas de los alcaldes salientes deberían terminar bajo proceso por corrupción. Pruebas para actuar en contra de ellos existen de sobra y desde hace bastante tiempo. Su enriquecimiento, además de inexplicable, es ostensible. Entraron como clasemedieros y saldrán como millonarios. Pillos que se creen impunes.
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Vaya manera de echar por el caño los sueños de dedicarse a la política. Oscar González Márquez, jovencísimo regidor en el cabildo de Metepec y diputado federal suplente, ha perdido prácticamente todo por una mala decisión al calor del alcohol y la embriaguez de la perfidia que lo tiene ahora en prisión imputado por el deleznable delito de violación. La decadencia en la clase política mexiquense es obvia. Para la izquierda su caso es una vergüenza, pero también una ofensa.
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Al subsecretario de Justicia, José Castillo Ambriz, le atribuyen poderes que quizá ni él mismo sepa que tiene. La versión de que su influencia podría definir quién encabece el proceso de transición en el Poder Judicial del Estado de México —que inicia con la sucesión de Ricardo Sodi— es tan exagerada como insostenible. Pepe lo sabe, pero como a cualquiera, le gusta que hablen bien de él y deja que el barullo continúe y, si se puede, crezca.


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