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Contaminación en Toluca

Mal síntoma que el eminentísimo secretario de hacienda niegue la validez de las cifras de diversas fuentes respecto del mal desempeño de la economía mexicana. Hay un trastorno de consecuencias cuando el individuo encuentra que sus decisiones o creencias son erróneas e intenta minimizar o manipular la realidad. Más si el afectado tiene una responsabilidad pública.   

 

 

De acuerdo a información de la Organización Mundial de la Salud OMS, publicada recientemente en diversos medios, Toluca ya tiene el segundo lugar entre las ciudades con la atmósfera más contaminada del país.

 

Sólo por debajo de Monterrey y por encima del Distrito Federal.

 

La contaminación ambiental en zonas urbanas es causada por vehículos automotores como camiones, autobuses y automóviles, dicha contaminación rebasa los límites permisibles en las vialidades más transitadas de la ciudad de Toluca.

 

Los contaminantes que se miden son el monóxido de carbono, las partículas suspendidas, el bióxido de azufre, los óxidos de nitrógeno, el ozono.

 

Las partículas  menores a 2.5 micrómetros, que son las que se reportan en el informe de la OMS, afectan de manera directa el aparato respiratorio y pueden ser causantes de cáncer.

 

De acuerdo a diverso estudios, la contaminación se debe, en gran medida, al desordenado, peligroso y deficiente servicio de transporte público.

 

Ya que por una parte al ser poco atractivo propicia que la población prefiera el transporte privado, con lo que se aumentaba el volumen de vehículos.

 

Por otra parte un gran número de autobuses y taxis están fuera de norma en cuanto a antigüedad y condiciones de operación.

 

La situación ha empeorado ya que han aumentado enormemente los llamados taxis colectivos que vienen de toda la periferia de la ciudad y donde además se cometen todo tipo de delitos.

 

Dichos taxis están prácticamente todos fuera de norma, consumen la gasolina más contaminante y su contribución a la contaminación, en términos de gramos por pasajero, es muy alta.

 

Por su parte los autobuses se encuentran también, un buen número de ellos, fuera de norma en cuanto a edad de las unidades y condiciones de sus convertidores.

Así, las concentraciones vehiculares en las calles del centro de la ciudad, convierten a esa zona en una de desastre ambiental, lo que aunado a la falta de vegetación en toda la ciudad   ha  generado que Toluca sea, como ya lo apuntó un estudioso de la facultad de Geografía, una isla de calor.

 

Las soluciones debieran empezar por aplicar la norma en el servicio de transporte, pero ello se ve bastante difícil, dadas la complicidades de diverso orden que impiden que el gobierno cumpla con sus funciones.

 

Así que si usted es de los que se anima a usar bicicleta, adquiera, además de un seguro de vida, una máscara anti-gas.