El Apertura 2025 ya está en su fase final, y aun con muchos capítulos por escribirse en la historia del balompié nacional, sin dudas este ha sido el año del Diablo, el año del Club Deportivo Toluca, que conquistó el triplete.
No eran coincidencias, era destino
Lo deportivo no era lo único que acompañaba los argumentos de pronosticar al Toluca campeón. El superliderato era señal de buen augurio para los de Mohamed, Alexis Vega con su historia de redención, Avatar por estrenar una nueva película, siendo que cada que se ha estrenado una cinta de la saga, Toluca ha llegado a la final.
El Turco volvía a Toluca, no como aquel timonel de unos jóvenes Xolos que le borraron la sonrisa a la ciudad en 2012. La final se jugaría justo en la semana donde los vergonzosos 15 años sin título se cumplirían. El ambiente se sentía distinto por esos primeros días de mayo, de liguilla, de romper maldiciones.



La once
Escenario puesto: Toluca temblaba de nervios y de esperanza, millones de ojos puestos sobre el Nemesio Diez. Enfrente, América, el ave de las tempestades, el gigante, el equipo a vencer. Los Diablos tenían la tarea de “salvar el fútbol”, evitar el tetracampeonato; con el apoyo de prácticamente todos los aficionados de otros equipos, comenzaba a rodar el balón.
El análisis se hizo mil veces: pelota parada y una carrera agónica del Pantera Morales para provocar un penal y darle al capitán Vega la responsabilidad sobre sus pies. Humo bajando lento por las gradas, Hernán Cristante rompiendo en llanto mientras presenciaba el fin de la racha, Paulinho bailando, Vega con la copa… infinidad de postales que durante semanas se dibujaron por las calles toluqueñas.
Hoy, ese trofeo no es un mero triunfo deportivo: es memoria, es alegría encapsulada en una copa, que representa aquel día donde la ciudad volvió a sonreír con sus Diablos.

Revancha águila
La segunda copa en la era Mohamed llegaría tantito lejos de casa, a casi 3 mil kilómetros para ser exactos. California abría la herida y el ego de los azulcremas: una vez más verse las caras con el rival que les había arrebatado acrecentar su propia leyenda.
Partido más cerrado al inicio. América pegaba primero, pero Toluca le repetía la dosis de la final reciente y de cabeza vacunaba a las Águilas. A partir del final del primer tiempo, todo fue para los Diablos. 1-3 definitivo y las alegrías se seguían acumulando.

En alto el nombre de México
Era turno de los Diablos para sacarse una espina clavada. La dolorosa eliminación en Leagues Cup le dio en el orgullo a los mexiquenses, que no se cansaban de ganar y demostrar su buen nivel.
Otra vez, mismo escenario: California. La Campeones Cup frente al monarca de la MLS, el LA Galaxy. Sin dudas, la final más compleja de todas: un rival al que no frecuentaba el equipo, en su territorio, aunque con varios Diablos alentando a los suyos. Partido de ida y vuelta, con Toluca remontando en más de una ocasión, con decisiones arbitrales cuestionables, pero sin dejar de luchar.
Y cuando el partido estaba por mandar todo a penales, Helinho mandó un centro precioso para que Fede Pereira sellara el 2-3 que le seguía llenando las vitrinas a Toluca.

¿Qué sigue? Una vitrina vacía
No siempre se puede ganar, pero siempre se puede luchar y soñar. El bicampeonato está en puerta, el equipo llega una vez más como líder, y aunque nada está escrito, la sensación de poder conseguir otra alegría llena el ánimo colectivo que, al fin, ve al gigante dormido despertar, ganar y aterrorizar a quien se le ponga enfrente.



Admira el triplete
Por remodelación del museo del club, los títulos conseguidos —con el triplete como principal atractivo— se encuentran exhibidos este viernes 21 y sábado 22. Se exhiben los trofeos de uno de los clubes más grandes de México. Solo es necesario descargar la aplicación del club y podrás ver los trofeos totalmente gratis en Centro Tolzu.


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