Abandonan Biblioteca Digital de Ozumba; lleva 7 años cerrada

La obra, levantada durante el sexenio de Eruviel Ávila, evidencia el fracaso de una red estatal que consumió recursos públicos sin garantizar servicios educativos.
enero 31, 2026

La Biblioteca Digital de Ozumba, construida hace más de seis años como parte del ambicioso —y hoy cuestionado— programa estatal de bibliotecas digitales impulsado durante el gobierno de Eruviel Ávila, permanece cerrada y en deterioro, pese a que fue inaugurada en 2019 y a que el municipio promete en papel una política educativa activa. Es uno de los más de 200 inmuebles que el Estado de México levantó con recursos públicos y que hoy presentan abandono, fallas o falta de operación, según antecedentes documentados en otros municipios del oriente mexiquense.

Cadena óxido en una puerta cerrada, con un candado en la parte inferior.
La entrada de la Biblioteca Digital de Ozumba permanece asegurada con cadenas y un candado oxidados, señal del abandono que arrastra desde hace siete años. Foto: Martín Sánchez.

El inmueble, ubicado en San Vicente Chimalhuacán, fue construido por el gobierno estatal durante la administración panista de Marco Antonio Gallardo Lozada, aunque la obra tardó varios años en concluirse. Durante ese periodo, habitantes de la zona denunciaron deficiencias generales en el manejo de los recursos municipales, un contexto que reforzó las sospechas sobre el destino y la eficiencia del proyecto, aunque no existan señalamientos directos a la obra.

Una ambulancia blanca estacionada frente a la Biblioteca Digital de Otumba, junto a una máquina amarilla de construcción, en un entorno con hierba alta.
El letrero deteriorado de la Biblioteca Digital de Ozumba, acompañado de una ambulancia abandonada y un tractor descompuesto, refuerza la imagen del inmueble convertido en bodega de chatarra. Foto: Martín Sánchez.

La biblioteca abrió finalmente en 2019, ya bajo la administración estatal de Alfredo del Mazo y con Valentín Martínez Castillo como alcalde. Ese gobierno municipal realizó trabajos de impermeabilización, mantenimiento y actividades para niñas y niños, incluidos talleres de lectura y el programa “Mis vacaciones en la biblioteca”. Fue el único periodo en el que el inmueble operó con cierta regularidad.

El ciclo terminó pronto. Con la llegada del actual presidente municipal, Ricardo Valencia, del Partido Verde, la biblioteca quedó otra vez cerrada. Vecinos denuncian daños visibles, maleza crecida y ausencia de personal, pese a que el Plan de Desarrollo Municipal promete fortalecer los espacios educativos y garantizar la operación constante de las bibliotecas públicas.

Vista de un edificio de biblioteca con una cerca y una maquinaria amarilla en primer plano.
La fachada de la Biblioteca Digital de Ozumba muestra maleza crecida, desgaste y ausencia de actividad, evidencia del abandono que mantiene cerrado el espacio desde hace siete años. Foto: Martín Sánchez.

La situación en Ozumba refleja un patrón repetido: en municipios como Chimalhuacán, Chalco, Ixtapaluca y Texcoco, decenas de bibliotecas digitales permanecen cerradas desde su creación, convertidas en elefantes blancos que costaron millones en obra pública sin asegurar mantenimiento, personal ni programación cultural. Algunas fueron operadas mediante convenios con Fundación Proacceso ECO, vinculada a Aleph Molinari, lo que abrió dudas sobre la transparencia del gasto y el modelo de gestión.

En Ozumba, la comunidad pide reactivar el espacio, retomar los talleres y evitar que la obra pública vuelva a perderse entre promesas o cambios de administración. Mientras tanto, el edificio continúa cerrado, sin fecha de reapertura y sin claridad sobre su futuro, como ocurre en buena parte de la red de bibliotecas digitales del Estado de México.

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