Cuando se le acabó la levadura al pan…

  Ya lo dijo Andrés Manuel López Obrador, la típica receta es que “cuando se le acaba la levadura al PAN, inflan al PRI, y viceversa”. Esta receta se aplicó desde el año 2000 cuando aseguraron haber cocinado la alternancia política con Fox, pero finalmente resultó un guiso aberrante. Lo repitieron en 2006, resultando en una pócima difícil de tragar, dañina por la aspereza de sus ingredientes. Cuando la gente no aguantaba un bocado más, optaron por ofrecer comida chatarra en 2012. Así han sido los vaivenes entre el PRI y PAN. En 2014 parecía que los comensales se habían
enero 30, 2017

 

Ya lo dijo Andrés Manuel López Obrador, la típica receta es que “cuando se le acaba la levadura al PAN, inflan al PRI, y viceversa”. Esta receta se aplicó desde el año 2000 cuando aseguraron haber cocinado la alternancia política con Fox, pero finalmente resultó un guiso aberrante. Lo repitieron en 2006, resultando en una pócima difícil de tragar, dañina por la aspereza de sus ingredientes. Cuando la gente no aguantaba un bocado más, optaron por ofrecer comida chatarra en 2012. Así han sido los vaivenes entre el PRI y PAN.

En 2014 parecía que los comensales se habían olvidado de aquellos amargos sabores, pero volvieron a provocar una infección estomacal con un potaje llamado Pacto por México, que terminó por enfermar a un pueblo entero. Con todo y esto, el negocio de los revoltijos les resulta de vez en cuando en algunos estados, quieren seguir cocinando panes insaboros y amorfos.

En el Estado de México estos socios van a competir por separado, cada uno ofrecerá comidas hechas a base de los mismos ingredientes, eso sí, llevarán empaques de diferentes colores y formas, pero presentan las mismas características y cantidades. Fíjese bien: el producto del PAN es color azul, tiene un pasado dudoso, mala reputación, bajo de calidad, tiene a su empresa fragmentada interiormente, es difícil que pueda venderse. El producto del PRI es de color verde, blanco y rojo, tiene un pasado dudoso, mala reputación, bajo de calidad, y también tiene a su empresa dividida al interior, también es muy difícil que pueda venderse. Ambos en su desesperación por competir en el mercado van a recurrir al viejo ingrediente, la levadura. Pero esta vez, aunque los amasen, los inflen, los empaquen para su comercialización, el pueblo ya no está dispuesto a adquirir productos rancios, ni a recibirlos de regalo.

A la contienda electoral por la gubernatura del Estado de México, llegan esta semana como precandidatos, Alfredo del Mazo del PRI y probablemente Josefina Vázquez Mota del PAN, su acceso de entrada será el sentido de su voto en la cámara de diputados y la limpieza en sus bolsillos. Como sabemos no cuentan con pase de acceso, porque el primero trae a cuestas la corrupción, culpa del gasolinazo y la aprobación de reformas estructurales, y la otra carga la corrupción política por recibir recursos de manera ilícita de parte de Peña Nieto. Su futuro es incierto, esta vez ni la levadura los hará crecer. Los mexiquenses están blindados, porque aquí no es tierra de pactos, es tierra de acuerdos ciudadanos, el próximo 4 de junio, por primera vez los mexiquenses van a curarse por convicción con el nuevo gobierno de Morena. 

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