Cumple 120 años la industria del globo en México

El globo de látex se desintegra en un lapso de unos seis meses.

Con información de Notimex

México ocupa el primer lugar en producción y comercialización de globos a nivel mundial. Las ventas anuales del sector suman mil 600 millones de pesos, destacó Francisco Santamaría, miembro y vocero de globoresponsable.com, grupo de instituciones y personas corresponsables que promueven el uso del globo como un producto biodegradable y que no contamina.

La industria del globo en el país participa de manera importante en el ámbito económico y cultural, generando ventas de aproximadamente mil 600 millones de pesos anuales y exportando alrededor de dos mil 100 millones de pesos, a diferentes países del mundo”.

Destacó que en el país hay 28 mil distribuidores especializados y minoristas: “esta industria representa ocho mil 800 personas que dependen directamente en la fabricación de los globos, lo que ubica a México como el primer lugar en producción y comercialización a nivel mundial”, expresó a través de un comunicado.

Santamaría señaló que este 30 de diciembre se cumplen 120 años de que inició la industria del globo.

“La historia de la industria del globo tiene su origen en México, naciendo del afán de crecimiento de algunas familias que, buscando ser una fuente de empleo para trabajadores sin recursos, generaron un producto amigable que ha sido parte de la vida de millones de personas no sólo de mexicanos, sino de niños y adultos a través del mundo que han reído y pasado momentos inolvidables acompañados de un globo”.

Explicó que el globo tiene como materia prima el látex, un material de origen natural que se obtiene de un árbol que se cultiva en los bosques tropicales de Chiapas, no para su tala, sino para su cultivo.

Y la extracción sustentable de su salvia o pulpa -en forma similar a la que se usa para extraer el almíbar del árbol de arce-, demuestra que es un producto natural y totalmente biodegradable.

Y la extracción sustentable de su salvia o pulpa -en forma similar a la que se usa para extraer el almíbar del árbol de arce-, demuestra que es un producto natural y totalmente biodegradable.

 “Ha surgido información que desvirtúa a esta industria con datos incorrectos, por lo cual algunos piensan que se debe eliminar el uso de los globos. Uno de estos datos erróneos es que el globo tarda más de 400 años en degradarse, cuando la realidad es que el globo de látex se desintegra en un lapso de unos seis meses”.

Mientras que el metálico puede desinflarse y reutilizarse, pues contiene una válvula para ello. Incluso, dijo, el material se reutiliza para crear otros objetos, como por ejemplo madera de plástico que se utiliza para la producción de muebles, botes de basura, tapas de registro, entre otros, comentó.

Santamaría explicó que en temas de biodegradación se han realizado desarrollos de materiales que reducen la vida activa del producto después de su uso y se reincorporan sus elementos al medio ambiente de una manera más rápida.

“Hoy es impensable producir sin considerar el medio ambiente. Por ello buscamos informar al consumidor sobre el uso y disposición del globo de que es amigable y compatible con nuestro entorno y, para ello, hemos lanzado campañas de concientización que fomentan la disposición del producto de manera correcta y responsable”.

El vocero del sector aclaró que la industria del globo no se puede comparar con la del plástico, ya que apenas significa un mínimo porcentaje en el nivel de consumo, y refirió que en 2017 el consumo de plástico en México alcanzó los 7.1 millones de toneladas, mientras que el de globos metalizados apenas fue de mil 359 toneladas, lo que representa apenas 0.01 por ciento del consumo.

Indicó que en cuestiones de innovación, la industria invierte entre dos y tres por ciento de las ventas para el desarrollo tecnológico de sus productos y procesos de fabricación, para que sean sustentables y naturales.

De allí que no hay daños al ambiente si los niños mandan sus cartitas a los Reyes Magos a través de esta vía, aunque siempre sería mejor dejarlas en los zapatos junto al árbol de Navidad.