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Desactualizado y sin regulación, el manejo de aguas subterráneas en el Valle de Toluca

Desde hace 21 años no hay una nueva estimación sobre la cantidad de agua que se extrae y la que se recarga, pese a que existe un desbalance que genera hundimientos, grietas, pérdida de manantiales y desecación

Carecer de una estimación actualizada sobre la cantidad de agua que se extrae y la que se recupera de los mantos acuíferos del Valle Toluca provoca que las autoridades mantengan una regulación inadecuada y se desconozcan los efectos que está generando la sobreexplotación de los recursos hídricos.

Esta situación ha generado afectaciones como hundimientos en las comunidades aledañas a la zona industrial —Santa Ana Tlapaltitlán, San Pedro Totoltepec y Santa María Totoltepec—, explicó en entrevista el Doctor José Luis Expósito Castillo, investigador de la UAEMex, quien ha desarrollado diversos trabajos en torno a los acuíferos.

Más información: Toluca, una ciudad que se hunde por la extracción de agua

El balance del propio acuífero donde se obtiene la recarga, que es la base para todo eso de la cuantificación, es del 2000. 21 años que no se actualiza a pesar de muchas investigaciones (…), significa un atraso en el conocimiento. En su momento, cuando se hicieron los censos, se pensaba que había decenas y decenas de pozos piratas que no tenían concesión, esto se desconoce”.

El especialista en hidrología subterránea del Instituto Interamericano de Tecnología y Ciencias del Agua, agregó que desde el año 2000 el acuífero presenta un deficit de 100 a 120 millones de metros cúbicos anuales, lo que también ha contribuido en el hundimiento de algunas zonas del Valle de Toluca.

Esto se manifiesta en abatimientos en diferentes zonas y sus consecuencias, sobre todo en lo que tiene que ver con la subsidencia [hundimientos], agrietamientos, desecación de zonas húmedas, pérdida de cabales base y de manantiales”.  

Además hay otras deficiencias que se han mantenido y que involucran a las autoridades que se encargan de la gestión del agua.

A veces no coinciden los cálculos que dan Conagua, los que da Sacmex ni los que da la investigación, no nos ponemos de acuerdo los poderes de gobierno con académicos (…), las redes de monitoreo son de los años 70”. 

Una problemática que se profundiza

El centro del acuífero sufre la mayoría de las consecuencias de la extracción de agua, principalmente en los ubicados alrededor del corredor industrial, donde el agua ha descendido hasta 50 metros en 30 años, y su descenso se mantiene en 1.2 metros por año.

Esa zona donde se han generado históricamente los mayores descensos durante toda la época de extracción, es decir ha alcanzado desde el año 70 hasta la fecha más de 50 metros de descenso de los niveles de agua”, señaló el investigador de la UAEMex.

Medidas a tomar 

Las exigencias de regulación en las concesiones hídricas y la revisión de la situación en la que se encuentran las aguas subterráneas han cobrado relevancia recietemente, luego de las protestas en Puebla contra la extracción de agua de la empresa Bonafont y de la campaña de colectivos y organizaciones solicitando la aprobación de una nueva “Ley de aguas”.

La coordinadora Agua para Todos —que agrupa a organizaciones y expertos de todo el país— ,en conjunto con algunos diputados, presentó la Propuesta del Proyecto de Dictamen y Articulado “Ley General de Aguas con el propósito de que se aprobara por la legislatura federal saliente, sin embargo, esta iniciativa solo quedó en un gran pendiente y deuda social.

Por su parte, Jose Luis Expósito planteó que se debe revisar el uso del agua a distintos niveles y publicar los resultados, pues hasta el momento es muy difícil tener acceso a la información sobre cómo se gestionan estos recursos hídricos.

Estoy de acuerdo en que se revisen las concesiones, quién es ilegal, quién extrae más, hay que ponerle medidores de extracción a todos los pozos de las zonas críticas, hay que establecer un seguimiento, a veces esa información no se obtiene, parece secreto de estado, pedir una información que no está en un lugar público, hay que hacer muchas relaciones para obtenerla”.

Conocer los datos y la información actualizada, dijo, contribuye a implementar medidas y frenar un problema creciente en el Valle de Toluca, del cual no se han echado a andar planes pese a que ya existen estudios y propuestas. 

“Se hizo en el año 2018 un plan operativo de manejo del acuífero y todo esto se estableció, pero no se ve por dónde, quizá por esto de la pandemia, pero se han hecho estudios y no se ven los resultados”.