Cada semana encontramos un nuevo fondo nacional, el de esta semana sigue siendo el estado mexicano asesinando estudiantes, vía policías. Que si ya lo vimos en Guerrero, que si vimos soldados fusilando chamacos en Tlatlaya, que ahora resulta que los estudiantes de Jalisco son aventados en las azoteas de Guanajuato, yo recuerdo en mis años universitarios, lo popular que era ir al cervantino, a los eventos, bares, la fiesta y al ligue, o una ocasional visita a Ixtapan de la Sal a tomar cervezas en Memphis, hoy veo las noticias y digo: que miedo.
No puedo superar esta sensación de que el país se está desmoronando mientras los spots y la casta dorada nos dicen que ya la hicimos, no puedo menos que sentir terror y horror de ver las pésimas decisiones que otra vez y para no variar se están tomando desde el poder federal, la cantaleta de los legisladores que se pavonean y regodean en toooodasss las reformas que están aprobando, como si para sacar adelante un país se pudiera hacer a golpe de hacer leyes. Los países se construyen aplicando leyes y ese es uno de los grandes problemas que cargamos encima: el gobierno simplemente no cumple ni hace cumplir las leyes.
Encuentro a los jinetes del Apocalipsis nacional desatados: violencia, corrupción impunidad y cinismo, a diferencia de los, bíblicos, a ellos se les suma la abulia, gobiernos que no hacen, que simplemente no saben que hacer mas que robar a manos llenas y esconder la cabeza esperando que se vayan los leones, ejemplo bestial es Ixtapan de la Sal, no se aceptó que está infiltrado por los narcos, no lo reconocieron cuando hace unos años ejecutaron al presidente municipal, solo barrieron el problema debajo de la alfombra y construyeron sus nuevas mansiones mas arriba del cerro y con mas guaruras pagados con dinero público o empezaron a llegar mas seguido en el helicóptero en vez de usar la carretera. Es una lastima que la gente de a pie, pues ande a pie y sin el estado mayor o sin policías ministeriales asignados a tu personalísima protección.
Preocupación e indignación es lo que siento, veo no la luz al final del túnel, veo que se va a poner peor, mucho peor. El cuete va a reventar y preocupantemente el pasto esta muy seco y cada vez se ve propicio un gran incendio social al que por todos lados parece que el estado no tendrá forma de responder mas que con violencia o con simulación, igualito que lo hizo desde hace décadas.



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