Gabriel García Márquez fue un escritor excelso, autor de más de uno de mis libros favoritos, en cien años de soledad prácticamente nos da la obra cumbre del realismo mágico latinoamericano (sujeto a debate, por aquello de gustos y colores, pero a mi parecer si lo es) narrando la historia de los Buendía en Macondo, también nos deleita con la increíble y triste historia de la cándida Erendira y su abuela desalmada, a mí me conmovió con los doce cuentos peregrinos y me hace llorar cada vez que leo un señor muy viejo con unas alas muy grandes, del cual cuento varios ejemplares, incluso uno ilustrado. Además don Gabriel recibió un premio Nobel de literatura y a pesar de haber nacido colombiano, pasó gran parte de su vida en México, a ese Gabriel García Márquez por todos sus logros se le otorgó la condecoración de la orden Mexicana del águila Azteca.
Joan Manuel Serrat no sólo es un cantante y poeta catalán famoso, si no que también ha sido un incansable luchador por las mejores causas del mundo desde hace décadas, siempre ha tenido una relación muy cercana y entrañable con México, lo escuchaba cuando niño y lo escucho ahora como adulto, de toda la vida me ha conmovido su música, poesía y compromiso con otros poetas como Machado, a Joan Manuel Serrat se le otorgó la condecoración de la orden Mexicana del Águila Azteca.
Nelson Mandela fue presidente de Sudáfrica, bueno…fue el primer presidente de color en Sudáfrica, estuvo en la cartel como preso político y después de décadas de sufrimiento, por la vía democrática llegó a la máxima magistratura de su país, donde no permitió políticas de odio ni revanchismo contra las minorías blancas, si no que hizo un gobierno que intentó integrar a su nación, mediante la tolerancia y el respeto a la ley, Mandela terminó su periodo presidencial y se fue a su casa, viviendo de una manera modesta, sin signos de enriquecimiento enloquecido, ni casas blancas ni entrometerse más en la política de su país, a Nelson Mandela se le otorgó la condecoración de la orden Mexicana del Águila Azteca.
Esta condecoración se define de la siguiente manera: «La Orden Mexicana del Águila Azteca es la más alta distinción que se les otorga a los extranjeros en México por servicios prominentes prestados a la Nación Mexicana o a la humanidad y como reciprocidad a otras distinciones otorgadas en el extranjero a servidores públicos mexicanos».
El presidente Enrique Peña Nieto, que es el mandamás en el comité que la asigna, decidió otorgársela al rey Salman bin Abdulaziz Al Saud, que hace ni dos semanas ejecutó por decapitación a tres opositores de su régimen y después crucificó públicamente sus cuerpos, siendo los últimos de más de 47 ejecuciones del mismo estilo, qué triste que ese sea el parámetro de reconocimiento de este gobierno, el rey Salman no tiene ningún otro mérito que haber nacido príncipe, en un país con el que México tiene relaciones comerciales, culturales y cualquier tipo prácticamente nulas, pero bueno, qué esperar de quién no tiene más de tres libros leídos, pero sí más de tres casas regaladas o donadas.
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