El Miguelazo 

A propósito de lo que compartía con ustedes la semana pasada, el caso del retoño más joven de Miled Libien que se hizo notorio con su soberbia de mirrey aspiracional a ser como Luis Miguel y lo vulgar y bajo qué es, podemos hacer otra reflexión íntimamente relacionada con el tema: la apropiación de los espacios públicos. En el caso de Toluca cuantos de nosotros sufrimos un verdadero viacrucis para poder recoger a los hijos de la escuela, o ir a la tintorería, visitar a un familiar o al dentista, debido a que no tenemos donde estacionarnos por la sobre
febrero 24, 2016

A propósito de lo que compartía con ustedes la semana pasada, el caso del retoño más joven de Miled Libien que se hizo notorio con su soberbia de mirrey aspiracional a ser como Luis Miguel y lo vulgar y bajo qué es, podemos hacer otra reflexión íntimamente relacionada con el tema: la apropiación de los espacios públicos.

En el caso de Toluca cuantos de nosotros sufrimos un verdadero viacrucis para poder recoger a los hijos de la escuela, o ir a la tintorería, visitar a un familiar o al dentista, debido a que no tenemos donde estacionarnos por la sobre población de todo tipo de basura y cachivaches usados para apartar los lugares de estacionamiento en la vía pública.

Esta práctica se encuéntra expresamente prohibida por el bando municipal y de gobierno, pero a pesar de ellos desde autoridades estatales, municipales, legisladores y particulares lo hacen con toda la impunidad que les da desde un cargo público, poder económico o hasta sus propias pistolas, esto lo vemos con toda claridad por ejemplo en la colonia ciprés, donde cuando cuestionas a los policías auxiliares que están cuidando botes con cemento, te responden orgullosos que son de Don Arturo Montiel, entonces intocables, o los que adornan fuera del edificio del ISSEMYM, reservados siempre para su director general, a pesar de que tiene lugar de sobra en el estacionamiento oficial, pero hay que destacar que les gusta salir en la puerta.

También en la calle de Matamoros desde hace años dando la vuelta por paseo Tollocan hay un negocio de reparación de aspiradoras que siempre tiene ahí una, o que decir de hace un par de años eran maravillosos unos afuera de la oficina de atención ciudadana de la entonces diputada del PAN Mónica Fragoso sobre la avenida Hidalgo, que incluso estaban pintados en blanco y azul y no se los fueras a tocar que los auxiliares se ponían como fieras.

Hay otros cachivaches con los que ya me tuteo de tanto que nos vemos en mis rutas diarias al trabajo y a mis mandados de rutina y están por toda la ciudad, no son exclusivos de nivel social, económico, educativo o partidista, la apropiación de los espacios públicos es una realidad en nuestra ciudad, es un atentado a la sana convivencia, al estado de derecho y la expropiación de facto de nuestra ciudad.

La autoridad mientras duerme el sueño de los justos despreciando esta marea de cachivaches que minimizan (como no lo van a minimizar teniendo ellos los privilegios de estacionarse donde se les de la gana, haciendo a un lado primero sus propios cachivaches oficiales), siempre he insistido en esto: no hay leyes grandes y chiquitas, simplemente hay leyes, si la autoridad no puede cumplir y hacer cumplir acuerdos de convivencia tan básicos como lo es el uso de los espacios correspondientes a la vía pública, entonces cuál es su motivación y nivel de compromiso para hacer cumplir las leyes grandotas como las que sancionan los multihomicidios o los negocios sucios con sus socios y dinero público.

Escríbame: miguelpitti63@gmail.com

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