Rene, un niño con autismo, cumplió su sueño de ser soldado por un día gracias al programa Soldado por un Día de la Secretaría de Defensa Nacional.
El amor de Rene a la patria lo llevó a ser soldado por un día. Vestido con su uniforme camuflado, botas negras y su gorra realizó honores a la bandera, para posteriormente participar en algunas actividades de la milicia.

La bandera tricolor ondea en lo más alto del asta, mientras Rene de tan solo cinco años la mira con respeto y cariño inmenso.
«Por su autismo tiene obsesión por las ceremonias a la bandera, entonces buscamos acercarnos con el ejército a ver si nos permitía asistir a una de sus ceremonias y podía observarlos, afortunadamente han sido muy amables» comenta, Giovana Espinoza, madre de Rene.

El pequeño soldado ––originario del municipio de Metepec–– desde el año 8 meses fue diagnosticado con autismo. Este padecimiento no le impidió realizar sus actividades diarias y luchar por sus sueños como formar parte del agrupamiento de la 22 zona militar.
«Le fascina cómo sube la bandera en el asta, Rene desde que se levanta pide que lo vistamos de soldado, comparte con sus compañeros, va a la escuela como cualquier niño»

A bordo de un vehículo oficial de la SEDENA recorrió el campo militar, pudo observar las áreas verdes, las torres de seguridad, el hospital y una de las aeronaves que permanece en la entrada principal.
«Nosotros hacemos caso de lo que quiere él, marchamos, cantamos el Himno Nacional hasta 15 veces con él y tratamos de fomentar sus gustos, son buenos y le ayudamos»
A través del Programa Soldado por un Día –– la Secretaria de la Defensa Nacional y la 22 Zona Militar–– logró que el sueño del soldado Valero se cumpliera.


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