Toluca contra Chivas: un duelo que en otras circunstancias se explicaría con los argumentos de los Diablos en la cancha y de Chivas con el “apoyo de su afición” como justificación a un desempeño escueto. Pero la narrativa cambió en cuestión de una semana.

El Rebaño, que ya desconfiaba de su pastor Gabriel Milito, encontró un respiro inesperado: una sorpresiva victoria en el Clásico Nacional, un 1-2 en la capital mexicana que le dio un poco de sabor a su torneo. Un triunfo más de corazón e inspiración que de fútbol de calidad, y que llegaba justo antes de medirse al campeón del futbol mexicano.
Toluca, por su parte, arribó a tierras rojiblancas tras despacharse a Puebla en la jornada anterior, con Paulinho de regreso, Hugo González sólido bajo los tres palos y el plantel poco a poco recuperándose de la exigencia de la Leagues Cup y las fechas FIFA.
El duelo tenía además un condimento especial: el regreso a casa de varios exrojiblancos. Pollo Briseño, campeón con los mexiquenses apenas un torneo después de salir de Verde Valle; Canelo Angulo, que da chispazos pero aportó en la conquista de la onceava; y por supuesto Alexis Vega, el gran capitán escarlata.
Lejos de ser el consentido de la afición rojiblanca al marcharse, dejó la herida abierta de lo que pudo ser en Guadalajara, pero que en Toluca sí se transformó en disciplina, liderazgo y fútbol.
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Faltando poco para que rodara el balón, Toluca soltó una sorpresa: estrenaría uniforme en la velada. Negro con detalles en rojo, la elegancia del campeón se hacía presente en la Perla Tapatía.

El partido comenzó más parejo de lo esperado. Chivas intentó adelantarse, pero sus ataques se fueron diluyendo sin generar verdadero peligro, más allá de algunos disparos sin dirección. El gol, inevitablemente, tenía que llegar del hombre distinto, el goleador: Paulinho.
El portugués abrió el marcador y, en un pestañeo, Gallardo aumentó la ventaja con un testarazo sólido que venció por segunda ocasión al “Tala” Rangel. Al medio tiempo, Gabriel Milito comenzó a mover sus piezas, lanzando a su equipo al frente en busca de una remontada que parecía cuesta arriba.
El plan del técnico argentino se fue por la alcantarilla cuando el “Oso” González entró fuerte contra Alexis Vega y vio el cartón rojo. Desde ese momento, todos en el estadio sabían que el compromiso estaba prácticamente liquidado.
Como cereza de la noche, Nico Castro trazó un pase de quarterback, preciso, al pie de Alexis Vega, quien quedó solo frente al arco que lo vio sufrir durante su paso por Chivas. Se perfiló y con un disparo quirúrgico puso el 0-3, un gol que festejaba el capitán mandando a felicitar a su esposa por su cumpleaños.

Ya en la recta final, el vikingo Bruno Méndez reclamó con vehemencia y se fue expulsado por el “Gato” Ortiz. Pese a la igualdad numérica, la tónica no cambió: Toluca siguió atacando, mientras Chivas lo intentaba sin éxito. Así terminó la fiesta futbolera en el Estadio Akron.
Lo que viene
Ahora, el campeón del futbol mexicano afrontará dos partidos en casa. A media semana recibirá a Rayados y el próximo sábado a Mazatlán, buscando afianzarse en los primeros puestos del Apertura 2025 donde poco a poco comienza a recuperarse en lo alto.






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