Los dos terremotos que sacudieron a Venezuela mantienen al país en estado de emergencia al continuar las labores de búsqueda entre edificios colapsados; rescatistas y equipos de emergencia trabajan para atender a cientos de personas heridas, restablecer servicios básicos y coordinar la llegada de ayuda internacional. Hasta el momento, las autoridades reportan 188 personas fallecidas, 1500 heridas, más de 200 atrapados y al menos 30 réplicas registradas después de los sismos principales.
La zona más afectada es La Guaira, al norte de Venezuela y cercana a Caracas, donde el gobierno declaró formalmente zona de desastre tras el colapso de decenas de edificios y daños severos en infraestructura urbana.
En hospitales y centros de atención, el reto ya no es únicamente rescatar sobrevivientes: también atender fracturas, lesiones por aplastamiento, traumatismos y personas que permanecen bajo observación médica.
Autoridades venezolanas anunciaron la creación de un fondo inicial de 200 millones de dólares para comenzar la reconstrucción de hospitales, infraestructura y viviendas afectadas.
La ayuda internacional comienza a llegar
Conforme avanzaron las horas, comenzaron los anuncios de apoyo internacional.
- Chile confirmó que gestiona el envío de ayuda humanitaria y equipos de rescate tras una conversación entre el presidente José Antonio Kast y la presidenta encargada Delcy Rodríguez.
- Francia anunció el despliegue inmediato de 85 rescatistas especializados en búsqueda y rescate en estructuras colapsadas.
- Alemania informó que mantiene disponibles hasta seis aeronaves militares A400M para apoyar operaciones logísticas y de emergencia.
- Estados Unidos anunció el envío de equipos de búsqueda, recursos médicos y asistencia humanitaria.
- También se reportaron ofrecimientos de apoyo desde México, Colombia, Brasil, España, Portugal, India, China, República Dominicana, Ecuador, Panamá y Argentina, entre otros países.




¿Por qué fueron tan devastadores?
Los terremotos ocurrieron con apenas 39 segundos de diferencia.
El primero alcanzó magnitud 7.2 y el segundo 7.5. Además, la poca profundidad del movimiento amplificó el impacto en superficie y provocó daños extensos.
Aunque muchas personas han relacionado el evento con el Cinturón de Fuego del Pacífico, especialistas explican que el caso venezolano está asociado principalmente a la interacción entre la placa del Caribe y la placa Sudamericana, una región geológicamente activa donde se acumulan tensiones que eventualmente se liberan en forma de sismos.



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