Toluca, México; 08 de septiembre de 2018. A una semana del desbordamiento del Río Lerma, que afectó a San Mateo Atenco en los barrios de San Pedro, San Juan, San Lucas, Guadalupe y San Nicolás, dejando más de 900 viviendas dañadas y 4 mil 100 personas damnificadas, la emergencia ha sido controlada. Sin embargo la situación aún es critica, ya que existen problemas sanitarios sin resolver.
Las condiciones precarias que han padecido los habitantes de San Mateo Atenco por siete días consecutivos han provocado que se presenten casos de infección estomacal, gripe y urticaria, principalmente en niños.
Se suma, además, la preocupación de los vecinos por miedo a la rapiña y algunos han decidido no abandonar sus hogares.
Cinco escuelas también se vieron afectadas, no obstante ya se reanudaron las clases, la única que se encuentra en malas condiciones es la Escuela de Artes y Oficios (EDAYO).
Desde el pasado sábado 1 de septiembre se activó el Plan de Auxilio a la Población Civil en Casos de Desastre (Plan DN-III-E) con elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional en coordinación con la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) y la Comisión del Agua del Estado de México (CAEM). Las labores de bombeo se han intensificado y se ha logrado la reparación del bordo afectado desde el pasado 3 de septiembre tras 60 horas de labores.

A pesar del relativo control de la situación, hacen falta agua embotellada, alimentos no perecederos, material de curación como antigripales y paracetamol, productos de limpieza, botas, cubre bocas y guantes

El 3 de septiembre, Protección Civil de la Secretaría de Gobernación declaró la emergencia en los municipios mexiquenses de San Mateo Atenco, Toluca, Zinacantepec, Metepec, Rayón, Ocoyoacac, Xonacatlán y Lerma. Con esta declaratoria se asignaron recursos del Fondo para la Atención de Emergencias (FONDEN) para la atención de la contingencia. Autoridades del DIF Estatal y pobladores del municipio desconocen el destino de esos recursos ya que no han recibido apoyo alguno.


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