Desde este martes 17 de junio, en México entra en vigor la llamada Ley Silla, una reforma a la Ley Federal del Trabajo que obliga a los empleadores a permitir que las personas trabajadoras descansen sentadas durante su jornada, siempre que no haya tareas que requieran estar de pie.
La nueva disposición busca garantizar condiciones laborales dignas, sobre todo en sectores donde es común permanecer de pie durante muchas horas: supermercados, tiendas de conveniencia, farmacias, restaurantes, hoteles, call centers y servicios de seguridad, entre otros.

¿En qué consiste la Ley Silla?
La reforma establece que los empleadores deben proporcionar asientos adecuados a su personal y permitir su uso durante los lapsos en los que no exista actividad activa, como atención al cliente o tareas físicas.
El decreto fue aprobado en diciembre de 2024 y publicado en el Diario Oficial de la Federación. Aunque no especifica cuánto tiempo puede usarse la silla, sí obliga a permitir su uso cuando la actividad lo permita, en descansos intermitentes, distintos a los tiempos de comida o recesos programados.

Prevención para la salud laboral
El objetivo de la Ley Silla es prevenir afectaciones derivadas del trabajo prolongado de pie, como várices, problemas circulatorios, dolores musculares y lesiones articulares. Estas afecciones han sido documentadas durante años por trabajadores que denuncian condiciones que deterioran su salud física.

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Aplicación obligatoria en todo el país
Todas las empresas del sector privado en México deben cumplir con esta normativa. La medida tendrá mayor impacto en sectores donde predominan los turnos prolongados y el trabajo de pie, como:
- Tiendas de autoservicio y supermercados
- Tiendas departamentales y de conveniencia
- Cadenas de comida rápida
- Farmacias
- Call centers y módulos de atención presencial
- Hoteles y restaurantes
- Personal de vigilancia y seguridad


¿Qué pasa si una empresa no cumple?
Las sanciones van desde 250 hasta 2.500 veces la UMA, lo que equivale a multas de entre 28 mil y más de 280 mil pesos, según la gravedad de la falta y la reincidencia. En casos extremos, se podría suspender temporalmente la operación de la empresa.
Además, cualquier trabajador puede denunciar el incumplimiento de forma anónima ante la Secretaría del Trabajo y Previsión Social o la Procuraduría de la Defensa del Trabajo.
La Ley Silla representa un avance en la protección de los derechos laborales en México, al poner en el centro el bienestar físico de las personas trabajadoras.


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