Skip to content Skip to footer

Fidel, genio político y militar

El coronel general Alexey Deméntiev fue el primer jefe de los especialistas militares soviéticos que llegó a Cuba. Arribó a La Habana en mayo de 1961, un mes después del ataque mercenario por Playa Girón.

Hizo el vuelo en un Britannia de Cubana de Aviación en el que solamente viajaban cinco cubanos y él. Durante el X Aniversario del desembarco del "Granma", formó parte de la delegación militar de su país que asistió a esos festejos.

Antes de comenzar la entrevista, me dijo: Nosotros los soviéticos que trabajamos en Cuba lo hemos hecho con todo el corazón, respeto hacia el pueblo cubano. Cumplimos nuestro deber internacionalista con el mayo de los entusiasmos. Nos consideramos cubanos. Cuba es un pasaje inolvidable en mi vida. En Cuba está la mitad de mi corazón.

Aproveché para que me narrara algunos de sus recuerdos de su estancia en nuestro país.

-¿Con qué cubanos tuvo sus primeros contactos?

-Desde el día de mi llegada empecé a trabajar. Mis primeros contactos fueron con Sergio del Valle y Flavio Bravo.

-¿Había estado antes en América Latina?

-Nunca. Solo conocía Europa, donde combatí durante la Segunda Guerra Mundial.

-¿Qué fue lo que más le llamó la atención?

-Lo que más me impactó fue el entusiasmo revolucionario. La disposición del pueblo de defender su Revolución. Todo el mundo estaba dispuesto a dar su vida. No solamente la gente de más edad, sino también los adolescentes. Y no podemos olvidar que después del fracaso en Girón el gobierno norteamericano prepara nuevos planes de agresión contra Cuba.

-¿Cómo encontró la preparación militar?

-En aquellos instantes, de 100 jóvenes solamente había dos bien preparados para manejar la técnica. Gracias al entusiasmo y al interés por defender su patria, aprendían con rapidez a utilizar las armas. Como niños que desarman un juguete, ellos desarmaban los armamentos para aprender.

-Se aprendió con rapidez.

-En la historia no existe otro ejemplo que en tan corto tiempo, con una preparación tan breve se pudiera aprender y a utilizar las armas en el combate. Es admirable como los cubanos conocieron la técnica moderna tan rápidamente. Y al mismo tiempo llevaban adelante la campaña de alfabetización. Todo esto en condiciones muy difíciles.

En esos momentos todos los dirigentes estaban dedicados a la defensa del país. Che era ministro de Industria y militarmente atendía Pinar del Rio. Raúl Castro estaba a cargo de Oriente y Juan Almeida era el jefe de Las Villas.

-¿Tuvo relaciones con Che?

-Con Che mantuve un estrecho contacto pues le impartía clases militares. Él tenia el criterio que se podía defender el país con las milicias. Discutíamos. Yo no estaba en contra de la milicia pero estratégicamente, militarmente en la guerra contemporánea  es necesario utilizar bien la técnica: aviones, tanques, cohetes, es decir, contar con un ejército moderno.

Un día fui con Che a un complejo de cañones antiaéreos. Al ver toda la técnica exclamó: "ÂíCoño!". Después estuvo de acuerdo con mi criterio. Hicimos muchos recorridos por el occidente del país, buscando los mejores lugares para preparar la defensa.

También le daba clases militares en horas de la noche. Por el día trabajaba y por la noche estudiaba. Hacía muchas preguntas. "Una pregunta por favor", decía a la vez que levantaba la mano. Íbamos juntos a las clases de práctica. Le gustaba conocer las cosas hasta el más mínimo detalle. No le gustaba que lo vieran con el "aparatico" para combatir el asma, y en las clases, con mucha discreción, se lo llevaba a la boca.

Le decíamos, en broma, que se cambiara la boina porque estaba en mal estado. Él se reía pero no se la cambiaba. Era muy austero. Lleno de sinceridad y modestia. Un hombre de un alma muy grande.

-¿Cuál es su opinión de nuestras Fuerzas Armadas?

-Las Fuerzas Armadas cubanas son maravillosas. Tienen un cuerpo de oficiales muy bien preparados. Ahora, ademas de la fidelidad, tienen los conocimientos técnicos. Yo, que tuve el privilegio de estar junto a los compañeros cubanos en la preparación de su ejército, me siento orgulloso al verlo ahora que se encuentran entre los ejércitos más modernos del mundo y el primero de América Latina.

Esa disciplina y preparación militar se le debe al compañero Raúl Castro. Es muy importante que un jefe sea completo y Raúl lo es militar y políticamente.

-Usted vivió los momentos de la "Crisis de Octubre"

-En esos momentos era el jefe de las tropas soviéticas que se encontraban en Cuba. Durante muchas horas tuve la suerte de estar lado de Fidel en esos graves y peligrosos días. Y no puedo olvidar que fue uno de los momentos más impresionantes de mi vida.

Hubo un momento que estábamos cercanos a la guerra. Una noche Fidel toma la decisión de poner todos los medios en estado de alerta. Se esperaba el ataque del enemigo de un momento a otro. En pocas horas todo el pueblo estaba en posición de combate. Y sobre todo recuerdo la fe de Fidel en su pueblo, y de su pueblo y nosotros en él.

Habían pasado muchos años y Fidel hacía realidad las palabras de Lenin: "La Revolución vale algo cuando sabe defenderse". Fidel siempre insistía mucho en la preparación de los cuadros de arriba a abajo. Él siempre decía que llegaría el momento en que se pondría lo militar en segundo plano y la economía en primero pero que en esos instantes lo más importante era sobrevivir. Cuando pasaron los momentos difíciles comenzó a sacar los cuadros militares y pasarlos a la economía.

-¿Cuál es su valoración de Fidel?

-Fidel es, sin discusión de ninguna clase, un genio político y militar.

 

*Prestigioso periodista cubano. Esta entrevista fue realizada en 1966.