La cumbre del G20 comenzó este sábado en Johannesburgo, la primera organizada en territorio africano. El arranque llega marcado por una ausencia que domina el encuentro: Estados Unidos decidió boicotear la reunión.
Lo esencial
• 42 países y organismos internacionales participan en la cumbre del 22 y 23 de noviembre.
• Donald Trump mantuvo su boicot al G20, acusando a Sudáfrica de discriminar a la minoría blanca, señalamientos sin sustento.

• La guerra en Ucrania aparece como uno de los temas centrales: varios líderes buscan una posición común sobre el conflicto y sus impactos globales.
• Sudáfrica abrió el encuentro con el compromiso de entregar la presidencia del G20 “a una silla vacía” si Washington no envía representación.
¿Quién asiste?
Acuden líderes como Li Qiang (China), Emmanuel Macron, Narendra Modi, Friedrich Merz (Alemania), Keir Starmer (Reino Unido), Luiz Inácio, Lula da Silva, Recep Tayyip Erdogan, Giorgia Meloni, Sanae Takaichi (Japón), Mark Carney (Canadá) y Anthony Albanese (Australia).
También participan la Unión Africana, la Unión Europea y el secretario general de la ONU, Antonio Guterres.

¿Quién no?
• Estados Unidos no envió delegación oficial.
• Xi Jinping (China) se ausentó y delegó en Li Qiang.
• Vladímir Putin (Rusia) será representado por Maxim Oreshkin.
• Javier Milei (Argentina) canceló y envió a su canciller.
• Bola Ahmed Tinubu (Nigeria) suspendió su viaje tras un secuestro masivo.
• Claudia Sheinbaum no asiste por agenda interna; Juan Ramón de la Fuente representa a México.
¿Qué está en juego?
Sudáfrica impulsa una agenda centrada en las prioridades del Sur Global:
• financiamiento para enfrentar desastres y crisis climáticas;
• mayor flujo de recursos desde países ricos;
• alivio y reestructuración de deuda para países vulnerables;
• reglas más equitativas para el acceso a minerales críticos.
La ciudad vive su mayor despliegue de seguridad desde el Mundial de 2010, con 3 mil 500 policías adicionales y protestas de colectivos feministas, climatistas, organizaciones de la minoría blanca y grupos antiinmigración.

A ello se suma la presión internacional para avanzar en una postura conjunta sobre la guerra en Ucrania. Los países europeos y aliados buscan una condena más firme a la invasión rusa, mientras otras delegaciones prefieren un lenguaje neutral. El tema domina parte de los encuentros bilaterales y podría tensar la declaración final del G20.
En resumen
El G20 arrancó con tensiones, protestas y la silla vacía de la mayor potencia económica. Para Sudáfrica, el desafío será que el boicot estadounidense no opaque un momento histórico para África ni sus esfuerzos por colocar la agenda del Sur Global en el centro del debate internacional.


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