El gabinete de Eruviel y la caída de sus principales operadores

A una década de distancia, varios de aquellos nombres terminaron ligados a procesos penales, inhabilitaciones, amparos, detenciones, observaciones millonarias o escándalos públicos.

Entre 2011 y 2017, Eruviel Ávila Villegas gobernó el Estado de México con un aparato político gigantesco bajo su control. Seguridad pública, salud, finanzas, movilidad, procuración de justicia, gobernabilidad y comunicación social quedaron en manos de un grupo compacto de amigos, aliados, amigos y operadores que no sólo administraron recursos multimillonarios: administraron poder territorial, estructuras electorales, contratos públicos y buena parte de la estabilidad política de la entidad más poblada del país.

A una década de distancia, varios de aquellos nombres terminaron ligados a procesos penales, inhabilitaciones, amparos, detenciones, observaciones millonarias o escándalos públicos. Más que episodios aislados, los expedientes comienzan a revelar el verdadero rostro del eruvielato: una estructura política formada bajo las peores costumbres del viejo sistema mexiquense, donde el servicio público terminó desplazado por la lógica de grupo, privilegio y supervivencia.

Raymundo Carbajal. / FOTO: Archivo AD Noticias

Raymundo Martínez Carbajal

Del gabinete estatal al proceso penal

Raymundo Martínez fue uno de los hombres de confianza del eruvielismo. Durante el sexenio ocupó la Secretaría de Educación, una de las áreas con mayor presupuesto y capacidad de operación territorial. Posteriormente fue impulsado políticamente hasta convertirse en alcalde de Toluca.

Su caída fue brutal.

En 2024 fue detenido y procesado por secuestro exprés, acusado de participar en la privación ilegal de la libertad del padre de su exesposa. El caso destruyó buena parte de la narrativa técnica y moderna que durante años acompañó su carrera política.

Isidro Pastor Medrano. / FOTO: Archivo AD Noticias

Isidro Pastor Medrano

El viejo operador del priismo mexiquense

Isidro Pastor representa quizá mejor que nadie la vieja escuela política del Estado de México: control territorial, movilización, estructura y operación electoral.

Durante el eruvielato fue secretario de Movilidad. Décadas antes ya había sido dirigente estatal del PRI y operador central del sistema político mexiquense.

En 2025 fue detenido acusado de operaciones con recursos de procedencia ilícita. Aunque posteriormente obtuvo resoluciones favorables, su captura volvió a colocar sobre la mesa la relación histórica entre poder político, redes de influencia y manejo opaco de recursos.

José Manzur Quiroga. / FOTO: Archivo AD Noticias

José Manzur Quiroga

El hombre de la gobernabilidad que buscó amparo

José Manzur fue secretario general de Gobierno, el segundo cargo político más poderoso del Estado de México después del gobernador. Desde ahí controló gobernabilidad, relación con alcaldes, operación política, conflictos sociales y negociación institucional.

En 2025 promovió el amparo indirecto 1305/2025, conocido coloquialmente como “amparo buscador”, recurso jurídico utilizado para saber si existen órdenes de aprehensión, investigaciones o acciones penales en contra del promovente.

El movimiento exhibió algo más profundo que un trámite legal: el nivel de incertidumbre que hoy rodea a viejos integrantes del poder mexiquense.

César Gómez Monge. / FOTO: Archivo AD Noticias

César Gómez Monge

Salud, observaciones y miles de millones cuestionados

Como secretario de Salud, César Gómez Monge administró uno de los presupuestos más grandes del sexenio. Hospitales, medicamentos, Seguro Popular y programas de atención pública pasaron por sus manos.

Años después, auditorías y revisiones comenzaron a revelar observaciones multimillonarias relacionadas con pagos irregulares, trabajadores no localizados, transferencias cuestionadas y anomalías administrativas.

El deterioro posterior del sistema de salud mexiquense convirtió aquellas observaciones en algo más profundo que simples faltas administrativas: el retrato de un aparato público debilitado desde dentro.

Damian Canales Mena. / FOTO: Archivo AD Noticias

Damián Canales Mena

Seguridad pública e inhabilitación

Damián Canales fue secretario de Seguridad Ciudadana del Estado de México. Durante su gestión controló corporaciones policiacas, inteligencia y operación de seguridad en uno de los territorios más complejos del país.

Años después terminó inhabilitado por irregularidades vinculadas a contratos y manejo de recursos públicos relacionados con sistemas de seguridad e inteligencia.

Alfredo Castillo Cervantes. / FOTO: Archivo AD Noticias

Alfredo Castillo Cervantes

El procurador polémico

Antes de convertirse en figura nacional por casos como Michoacán o la CONADE, Alfredo Castillo fue procurador general de Justicia mexiquense y uno de los perfiles cercanos al grupo político dominante.

Su trayectoria posterior estuvo marcada por polémicas, cuestionamientos y finalmente una inhabilitación derivada de omisiones patrimoniales detectadas por autoridades administrativas federales.

Apolinar Mena Vargas. / FOTO: Archivo AD Noticias

Apolinar Mena Vargas

Infraestructura, privilegios y el caso OHL

Apolinar Mena fue secretario de Comunicaciones del Estado de México y pieza importante en proyectos de infraestructura durante el eruvielato.

Su nombre quedó marcado por el escándalo derivado del uso de un helicóptero vinculado a David Korenfeld y las revelaciones sobre relaciones entre funcionarios y contratistas ligados a OHL.

El episodio exhibió las zonas grises entre poder político, privilegios personales y cercanía empresarial que caracterizaron parte del modelo mexiquense de obra pública.

Carlos Aguilar Cano. / FOTO: Archivo AD Noticias

Carlos Aguilar Cano

La maquinaria de imagen

Carlos Aguilar Cano fue uno de los operadores mediáticos más cercanos a Eruviel Ávila. Desde la coordinación de imagen institucional ayudó a construir uno de los aparatos propagandísticos más intensos del priismo mexiquense reciente.

Su papel fue central en la espectacularización mediática del gobierno: campañas permanentes, control narrativo y posicionamiento político.

Con el tiempo, también aparecieron cuestionamientos sobre crecimiento patrimonial y relaciones de poder construidas desde la comunicación gubernamental.

El verdadero saldo del eruvielato

El problema del eruvielato no fueron únicamente los expedientes posteriores de varios de sus integrantes. El problema es que esas personas tuvieron durante seis años el control de áreas estratégicas del Estado de México.

No se trataba de funcionarios menores. Administraban seguridad, salud, justicia, presupuesto, gobernabilidad, movilidad, comunicación y operación territorial.

Eruviel Ávila los eligió, los impulsó y les entregó poder público.

Años después, el paso del tiempo comienza a reconstruir el retrato completo de aquella generación política: un grupo formado bajo las viejas prácticas del sistema mexiquense, donde la ética pública terminó subordinada al pragmatismo, la lealtad de grupo y la supervivencia política.

No sirvieron al Estado.
Muchos terminaron sirviéndose de él.

Te puede interesar: Eruviel Ávila: tribulaciones privadas, poder intacto.

Mario Garcia Mendieta

Mario Garcia Mendieta

Periodista orgullosamente formado en AD Noticias. Diplomado en Leadership & Management por Harvard Business School. Viajero curioso y amante de la comida. [email protected]

Síguenos

Te recomendamos