Otzolotepec, Estado de México, 13 de agosto de 2019. Hace cuatro años doña Jacinta se integró al proyecto Maye Ipefi (que traducido del otomí al español quiere decir “manos trabajando”), una marca que distribuye bolsas reusables hechas de costales y retazos de tela. “Si no fuera porque vine aquí, estaría nada más en mi casa”, dice con la voz tímida de quien antes prefería guardar silencio.

Maye Ipefi empezó a germinar en 2008. En ese entonces doña Ana María era la comisariada ejidal y en el naciente Centro Holístico de Capacitación se hacían bolsas de ocoxal (hojas o agujas que se desprenden de algunas variedades de pino). Sin embargo, debido a su precio estas (entre 500 y 600 pesos) no eran muy rentables en términos de comercialización.
Frente a esta dificultad, las mujeres que laboraban en el taller buscaron alternativas que fueran más rentables y que también contribuyeran al cuidado del medio ambiente, esto mediante el reuso de materiales. Así, donde la mayoría de las personas solo ve residuos, las mujeres que conforman Maye Ipefi encontraron una oportunidad de darles una segunda vida a los desechos, especialmente costales y trozos de tela.

El reuso de materiales no es lo único que distingue a Maye Ipefi ya que, además de generar un producto que es amable con el medio ambiente, este proyecto fomenta el trabajo comunitario a través de espacios donde sus integrantes intercambian puntos de vista y promueve el diálogo, con vistas a estrechar los vínculos entre quienes laboran en ese lugar.
Así como alimenta el trabajo comunitario, Maye Ipefi también se ha convertido en una vía para que las mujeres de San Mateo Capulhuac (donde se sitúa el Centro Holístico) adquieran autonomía económica, aunque por la crianza de las y los hijos, o por el trabajo doméstico algunas de ellas se han distanciado temporalmente . Sin embargo, quienes han colaborado en la confección de buxas coinciden en que esta iniciativa representa una oportunidad de ayudar tanto a sus familias como al entorno.
Maye Ipefi deja huella en la vida de las mujeres que confeccionan buxas en el taller de costura. Jacinta también cuenta que para ella y para otras compañeras suyas, Maye Ipefi representa amistad, grupo, trabajo, amor, logro, esperanza, esfuerzo, alegría, éxito, armonía, futuro, ideas…
Y, junto a todos esos significados que ellas dan al proyecto, se encuentra el hecho de que Maye Ipefi alimenta la conciencia ambiental, estrecha los vínculos de quienes ahí laboran mediante el diálogo y además, impulsa la autonomía de las mujeres otomíes.



Síguenos