Pobladores de Pantelhó, en Chiapas, tomaron las instalaciones de la presidencia municipal ante la omisión de las autoridades frente al problema de inseguridad que atraviesa este ayuntamiento. También catearon y quemaron las casas de presuntos integrantes de grupos de crimen organizado.
Los habitantes de ese municipio, ubicado en la zona de los Altos de Chiapas, esperaron más de una decena de días a que las autoridades de gobierno ejercieran alguna acción contra los grupos delictivos. Sin embargo, alentaron el regreso de las células criminales —que habían salido de ahí debido a la presencia de «El Machete», una organización de autodefensas, reporta Chiapas Paralelo.
«El gobierno nos ha abandonado. Aquí no hay seguridad, paz ni tranquilidad, solo miedo, llanto, temores, extorsiones, intimidaciones y ya ni hablar de la corrupción. El 26 de julio entramos a la cabecera a hacer justicia nosotros mismos, a catear las casas de los asesinos y narcos, no de la gente que es inocente ni de las familias que han sido extorsionadas por estos delincuentes», explicaron los pobladores de Pantelhó en un comunicado.
También expresaron que aunque han pedido apoyo de los gobiernos federal y estatal, no les han hecho caso ni los han tomado en cuenta, «¿a poco no vale nada la vida indígena?».
Durante la tarde del lunes 26 de julio, habitantes de Pentalhó comenzaron los cateos a las casas de los presuntos delincuentes, esto luego de que la Fiscalía chiapaneca se negó a hacerlo bajo el argumento de que se requería la orden de un juez, reporta La Jornada.
Para la mañana del martes, en este municipio chiapaneco había casas cateadas y quemadas, además 20 personas que detuvieron los pobladores. El edificio del ayuntamiento permanece en manos de los habitantes.
La Jornada también reporta que los más de 100 elementos del ejército, de la Guardia Nacional y de la policía estatal que procuraron mantener bajo control la situación no intervinieron en los hechos, sino que se replegaron a las afueras de Pentalhó.
Ángeles Mariscal, de Chiapas Paralelo, reporta que el grupo de autodefensas «El Machete» dijo que no intervino en los sucesos que ocurrieron en el palacio municipal, sino que, a petición de los habitantes de Pentalhó, acudieron a apoyarlos para resguardar la zona.
Además, Marcelo Pérez Pérez, sacerdote indígena y director de la Pastoral Social de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas, acudió a Pantelhó y dio a conocer que se nombró a un consejo de religiosos que apoyará a los habitantes de ese municipio para comunicarse con las autoridades de gobierno.
Los habitantes aceptaron e insistieron en que buscan lograr una solución pacífica al conflicto que tiene lugar en la región. Reiteraron que el arreglo debe contemplar la detención de las personas vinculadas al crimen organizado, así como la destitución de las autoridades municipales, que presuntamente apoyan a las células delictivas.


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