Pequeñas puertas comienzan a abrirse para el colectivo Haz Valer Mi Libertad, conformado por madres, hijas y hermanas de injustamente presos. Esta semana sostuvieron reuniones con la senadora y tercera visitadora de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Nestora Salgado (lunes); con el consejero jurídico del Estado de México, Jesús George Zamora (miércoles); y con la titular de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México, Myrna Araceli García Morón (viernes).
Las mujeres de este colectivo luchan por la liberación de sus familiares, quienes permanecen en penales del Estado de México acusados de delitos graves como secuestro y homicidio. Sus detenciones estuvieron marcadas por irregularidades; algunos, incluso, «ni siquiera se enteraron de que los estaban acusando de un delito por no hablar español», denuncian. Hay un patrón entre los detenidos: son jóvenes, morenos, pobres y, en algunos casos, indígenas.
Para Antonio Lara Duque, abogado y activista del Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero, estos encuentros, aunque esperanzadores, no son suficientes. “Ahora hay saludos, hay gestos y diálogo, que antes no existían, pero aun así siguen sin darse liberaciones de inocentes”, señaló.
Se necesitan resultados
En nombre del colectivo, Lara Duque aseguró que «no hay intención de volver a tomar las calles, porque reconocemos que estamos en otra realidad, pero también debemos admitir que lo que se necesita son resultados reales«.
El colectivo Haz Valer Mi Libertad levantó en mayo de 2024 el plantón que mantuvieron durante 344 días frente a Palacio de Gobierno del Estado de México (Edomex) en protesta por lo que calificaron como «excesos, violaciones de derechos humanos y negligencias de un sistema que no funciona».
Con el fin de la administración de Ricardo Sodi al frente del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México, el colectivo tuvo acercamientos con el equipo de Fernando Díaz Juárez, presidente interino, quien ofreció «diálogo con todos los ciudadanos».
Mientras tanto, cada miércoles, el colectivo realiza la “Mercadita Necesaria” frente al Palacio Judicial, donde venden artesanías para costear las visitas a los centros penitenciarios y continuar su lucha.

