El senador Higinio Martínez Miranda volvió a la escena política este domingo en Toluca, en un encuentro que, aunque se presentó bajo el discurso de la unidad, dejó ver movimientos y mensajes rumbo al proceso electoral de 2027.
Sin estridencias, el legislador llegó al Salón Rojo del Club Toluca. Descendió de su camioneta con calma, atendió a la prensa y reiteró que el objetivo del encuentro era fortalecer la unidad al interior de Morena.
“Sí hay diferencias, pero la unidad es primero. Cada quien asume su responsabilidad”, expresó, al tiempo que descartó divisiones internas.
Reacomodos y presencias
Acompañado por su grupo “Mexiquenses de Corazón”, Martínez encabezó el encuentro donde, entre otros temas, se abordaron los preparativos rumbo a 2027.
Al evento acudieron figuras clave del morenismo mexiquense: alcaldesas como Azucena Cisneros (Ecatepec) y Martha Guerrero (La Paz); diputados locales como Maurilio Hernández y Octavio Martínez; así como federales como Mónica Nemer.
También estuvieron perfiles como Miroslava Carrillo, exauditora del OSFEM, y personajes con trayectorias más controvertidas, como la expriista Alejandra del Moral y la exalcaldesa de Metepec, Gabriela Gamboa, quienes no ocuparon lugares visibles en el presídium.
La ausencia que más llamó la atención fue la de la senadora Mariela Gutiérrez Escalante, envuelta recientemente en polémica por señalamientos sobre sacrificio masivo de animales durante su gestión en Tecámac.
Sobre el tema, Higinio evitó pronunciarse a fondo; no obstante, durante el encuentro le externó su respaldo.
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El mensaje político
Aunque dijo que “no son tiempos”, el senador no rechazó las muestras de apoyo de simpatizantes que lo coreaban como futuro gobernador.
Por el contrario, dejó entrever su determinación: “Nadie me va a detener, ni mi propia sangre política”, afirmó, al destacar sus más de 50 años de trayectoria.
En su discurso también lanzó un mensaje directo a la gobernadora Delfina Gómez, al reiterar su disposición para contribuir al proyecto de transformación en el Estado de México.
“Estoy en un plan conciliador… solo quiero decir que vuelvo a tender mi mano amiga, mi mano fraterna a quienes dirigen la política de la entidad mexiquense… Me pongo a disposición del Ejecutivo estatal si así lo requiere, no dejen mis manos en el vacío”, expresó, recordando la relación política que los unió desde 2012 en Texcoco hasta la victoria en 2023.
Crítica interna y advertencias
Martínez planteó un dilema dentro del movimiento: optar por la crítica constructiva —como vía para corregir y fortalecer el trabajo— o caer en el halago y la admiración, prácticas que, advirtió, se han vuelto recurrentes en la política.
No obstante, sostuvo que la fórmula para ganar en 2027 será que quienes ocupan cargos de representación popular intensifiquen su trabajo.
Señaló que diputados federales y senadores han cumplido con su labor legislativa al respaldar la agenda de la presidenta. A los alcaldes presentes les reconoció su desempeño, mientras que a los diputados locales les sugirió no dejar la crítica en manos de la oposición.
“Lo que hoy no se diga en el Congreso local, mañana lo dirán los adversarios”, advirtió.
Finalmente, a los dirigentes del partido les reiteró que “Mexiquenses de Corazón” contribuirá a la consolidación del movimiento y que se apegarán a los mecanismos internos, como encuestas y otros procesos de selección.
¿Última oportunidad?
En un tono más personal, el senador dejó entrever que este podría ser su último intento por alcanzar la gubernatura.
Afirmó que su carrera política está completa, pero insistió en que aún tiene una responsabilidad con los mexiquenses.
“He completado mi vida pública… pero no pueden impedir que sigamos soñando y trabajando por un Estado de México más justo”, dijo.
Dimensión internacional y cierre
El evento también tuvo un componente político internacional con la presencia del embajador de Cuba en México, Eugenio Martínez, ante quien se expresó respaldo al pueblo cubano y rechazo al bloqueo económico de Estados Unidos.
Higinio subrayó que la política no puede limitarse al ámbito local sin observar lo que ocurre en el mundo.
Calificó como injusto el bloqueo estadounidense, al asegurar que no solo afecta a Cuba, sino también a México.
El embajador reconoció a Higinio Martínez como un “movilizador” social y agradeció además el respaldo del gobierno mexicano y de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Los simpatizantes corearon consignas como “¡No están solos!” y “¡Cuba sí, yanquis no!”, en muestra de solidaridad con la isla.
Un grupo que busca reposicionarse
“Mexiquenses de Corazón”, identificado como una corriente del llamado Grupo Texcoco, busca recuperar presencia dentro del movimiento en un contexto donde las fracturas internas son cada vez más visibles.
Su reaparición no es menor: ocurre en Toluca, centro del poder estatal, y en la antesala del proceso electoral que definirá el rumbo de Morena en el Estado de México.
Más allá del discurso de unidad, el mensaje es claro: Higinio no piensa abandonar la arena política y no parece dispuesto a quedarse al margen.

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