A tres meses de que Alfredo del Mazo y su equipo de gobierno accedieron al poder en el Estado de México, la principal promesa con la que llegó a la gubernatura, la seguridad, no ha sido cumplida.
En su primer acto como gobernador, Del Mazo Maza afirmó que su meta era disminuir la incidencia delictiva en la entidad, una tarea ardua dado que en el Estado de México registró en 2016, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE), por cada 100 mil habitantes de más de 18 años hubo 62 mil 751 delitos, la mayoría de ellos sin sentencia de la justicia.
En su toma de protesta el mandatario mexiquense se comprometió a hacer del Estado de México uno de los más seguros del país, al tiempo que señaló que la prioridad de su gobierno durante los siguientes seis años, sería hacer frente a la inseguridad, la violencia y la impunidad, para ello dijo, trabajaría con firmeza y decisión y así evitar que la población sea víctimas de actos delictivos.
“Me comprometo a cuidar de la integridad de cada mexiquense, a cuidar de su patrimonio, de su fuente de empleo, del bienestar de su familia…”
Explicó que la Seguridad será el principal de los cuatro ejes rectores de su gestión, para logarlo, subrayó, se crearon la Secretaría de Seguridad y la Secretaría de Justicia y Derechos Humanos. Para el 2018 la Secretaría recibirá 11 mil 653millones de pesos de inversión.
“Haremos del Estado de México uno de los estados más seguros. En los primeros tres meses de gobierno tendremos resultados concretos sobre seguridad. Es un trato que tomará tiempo, pero los primeros resultados quiero que se puedan dar y entregar a la ciudadanía los primeros meses”, afirmó tres días después de su toma de protesta.
En su discurso no especificó cómo iba a hacer para disminuir la incidencia delictiva, qué medidas iba a implementar para la depuración de los funcionarios corruptos y los cuerpos policiales, cuáles las acciones que llevaría a cabo su administración para reconstruir el tejido social, o de qué manera reordenaría el problema de la saturación de los penales mexiquenses.
Tan solo en octubre pasado y según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) el Estado de México ha registrado:
• 28 mil 508 robos violentos y no violentos.
• 3 mil 542 lesiones dolosas.
• 189 homicidios.
• 89 denuncias ante la Fiscalía mexiquense por extorsión.
Entre las principales promesas de Del Mazo en materia de seguridad se encuentran:
• La construcción de dos nuevos Centros de Control, Comando, Comunicación, Cómputo y Calidad, mejor conocidos como C5; uno en el municipio de Naucalpan y otro en la zona Oriente de la entidad.
• La instalación de cámaras de videovigilancia en el transporte público
• La implementación de la llamada policía de proximidad
• La depuración de los elementos policiales.
• El fortalecimiento del papel de las Agencias del Ministerio Público, aumentando el número de agentes y acercando Agencias móviles a la población.
• Duplicará el número de cámaras de videovigilancia para llegar a 20 mil en los puntos de mayor afluencia del Estado.
• Instalación de un millón de luminarias para inhibir la incidencia delictiva.
• Concentrar el esfuerzo estatal en materia de seguridad en la Secretaría de Seguridad.
• Realizar una reingeniería al modelo policial estatal y coadyuvar en el fortalecimiento de las policías municipales.
• Redireccionar la estrategia estatal contra la delincuencia, enfocando esfuerzos en los delitos de mayor incidencia, como son el robo a transporte, robo a vehículos, extorsión, feminicidio, secuestro, homicidio, entre otros.
• Fortalecer los mecanismos de control y seguimiento penitenciario.



Síguenos