El Fiscal General de Justicia debe ser muy preciso con la información. “El Payaso”, era un delincuente de poca monta en la estructura de mando de “La Familia”. Era un cabecilla local, no un jefe regional, como equivocadamente se afirmó frente a la gobernadora. Alias “Payaso” solo operaba en Texcaltitlán. Los responsables de la masacre de 13 policías en Coatepec Harinas son Alberto Romero Pérez “Macrina” (muerto), Rigoberto de la Sancha Santana —a quien algunos señalan como “Payaso”—, y Silverio Martínez “Fierros”, jefe de esa plaza.
*
Alias “Payaso” sí estuvo involucrado el enfrentamiento en Texcaltitlán del año pasado, donde murieron 13 delincuentes y un mono araña vestido de militar y chaleco antibalas que hizo viral la historia. Los jefes de plaza en el sur, hasta donde se sabe, son o eran: Texcaltlán, “Payaso”; Coatepec, “Fierros”; Almoloya de Alquisiras, “Verde”; y, Sultepec, “Jabón”. Los jefes de ellos y otros son los hermanos Hurtado Olascoaga, Jhonny, “El Pez”, y Alfredo, “La Fresa”.
*
Desde hace más de 20 años opera impunemente en el Estado de México “La Familia Michoacana”. Han pasado 4 gobernadores, más de media docena de secretarios de Seguridad o directores de la policía y casi una decena de procuradores o fiscales generales de Justicia. Ni uno de los latos jefes de esa organización está en prisión. Era predecible que entre los efectos del cambio de régimen podría ser es exacerbamiento de la violencia, como ahora lo vemos. Las cosas están cambiando y no será fácil ni tan terso.
*
Las intrigas palaciegas están al rojo vivo. Los jaloneos entre algunos integrantes del gabinete por la supremacía, tan absurda como envenenada, hacen todo se complique y no funcione como debería. Para muestra un botón, en la secretaría de Finanzas, nada menos que la responsable del cuidado y buen uso del dinero del pueblo parece un campo minado. Se vencen los tiempos legales para gastar y es probable que se pierdan por no ejercicio cientos de millones de pesos. La novatada saldrá cara.
*
En todo el sur del estado la situación es complicadísima. La delincuencia organizada podría responder con violencia demencial el fin de los pactos mafiosos que le permitían operar impunemente. El asunto es delicado y se requerirá de lo mejor de las mujeres y hombres en el gobierno.

Síguenos