La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) abrió una investigación sobre el enfrentamiento que se registró el mes de junio en el municipio de Tlatlaya, en el que 22 presuntos delincuentes perdieron la vida a manos de integrantes del Ejército Mexicano, a quienes se les acusa de haberlos fusilado.
El titular de la CNDH, Raúl Plascencia informó que “Abrimos una investigación y estamos analizando el caso para determinar qué sucedió realmente”.
La investigación de la CNDH se da luego de que la agencia internacional de noticias The Associated Press (AP) revelara que en el lugar donde murieron las 22 personas no había huellas de un enfrentamiento, todo indicaba que en realidad fueron asesinados por los militares.
Además de las aseveraciones de AP, la revista Esquire localizó a una de las tres sobrevivientes, quien aseguró que el ejército disparó primero al grupo armado, que se encontraba en una bodega de almacenamiento de granos.
El resto de los hombres se rindieron con la promesa de que su integridad física fuera respetada, dijo la testigo que habló bajo condición de anonimato por temor a represalias.
Luego de la rendición la adolescente, Erika G., yacía boca abajo en el suelo, con un balazo en una rodilla. Los soldados le dieron la vuelta al cuerpo aún con vida y le dispararon más de media docena de veces en el pecho antes de ser puesta nuevamente boca abajo, afirmó la madre.
Luego, el hombre herido en el tiroteo inicial, que yacía al lado de Erika, corrió con la misma suerte, según la testigo. “Un militar lo paró al muchacho y lo mató”, dijo la mujer. La testigo afirmó que había ido a la bodega la noche anterior a rescatar su hija del presunto grupo criminal al que aparentemente se había unido.
Los soldados interrogaron al resto de los miembros de la banda al frente de la bodega, y luego los llevaron a su interior de uno en uno, dijo la testigo. Desde donde estaba viendo, justo fuera de la bodega y bajo custodia del ejército, la mujer oyó los disparos y los gemidos de los moribundos.
La versión de las autoridades federales y estatales fue que el 30 de junio se registró una enfrentamiento entre integrantes del crimen organizado y militares, donde 22 de los presuntos delincuentes perdieron la vida y un soldado resultó herido.
Tras el hecho, el gobernador Eruviel Ávila, avaló la acción del Ejército y seguro que la acción de los militares fue en “legítima defensa”
"El Ejército mexicano, allá en Tlatlaya, tuvo una valiente presencia y acción al poder rescatar a tres personas que estaban secuestradas, lamentablemente un militar resultó herido, pero el Ejército en su legítima defensa, actúo y abatió a los delincuentes”, aseguró en ese momento el mandatario estatal.
Luego de la difusión de un posible fusilamiento, la organización internacional defensora de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW), exigió al gobierno mexicano esclarecer e investigar a fondo la muerte de 22 civiles.
Hasta el momento ni autoridades federales ni estatales han emitido comentario alguno sobre las acusaciones de la testigo, la Procuraduría General de la República (PGR) solo ha comentado que hay una investigación abierta sobre el incidente, pero que hasta ahora no ha encontrado evidencias que corroboren las afirmaciones de la testigo, cuya versión fue reportada originalmente por la revista Esquire Latinoamérica.
(Con información de AP, Esquire y Animal Político)


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