El Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMYM) cerró 2025 con una presión financiera creciente determinada por tres variables medibles: incremento de pensionados, expansión del gasto médico y distorsiones administrativas señaladas por su propio órgano de control.
El dato central es presupuestal. Durante 2025, el instituto ejerció 44 mil 030 millones de pesos, de los cuales cerca de 26 mil millones se destinaron al pago de pensiones, equivalente a más del 59% del gasto total. El resto del presupuesto se distribuyó entre servicios médicos, operación e infraestructura.
Lee también: Desabasto de medicamentos en el ISSEMyM… más que gavetas vacías
La dinámica de las pensiones explica la tendencia. En 2018 el instituto registraba poco más de 64 mil pensionados; para 2025 la cifra ascendió a 95 mil 758, lo que representa un crecimiento cercano al 50% en siete años. La composición de las pensiones es la siguiente:
- 74% por jubilación, retiro o edad avanzada
- 22% por fallecimiento
- 3% por inhabilitación
- 1% por riesgos de trabajo

El universo de atención del ISSEMYM alcanza 839 mil 419 derechohabientes, integrados por:
- 378 mil 335 trabajadores activos
- 95 mil 758 pensionados y pensionistas
- 365 mil 326 dependientes económicos
La relación operativa es de aproximadamente 4 trabajadores activos por cada pensionado, proporción que ha comenzado a comprometer el equilibrio financiero del sistema conforme envejece la base laboral.
En paralelo, el gasto médico se incrementa por el cambio en el perfil epidemiológico. Las principales causas de atención en 2025 fueron:
- Diabetes: 39%
- Hipertensión: 28%
- Faringitis aguda: 12%
Ese patrón se traduce en mayor uso de servicios. Durante el año, el instituto registró:
- 3.2 millones de consultas
- Más de 10 millones de estudios de laboratorio y gabinete
- 45 mil cirugías
- 38 mil tratamientos oncológicos
- 72 trasplantes
Estas operaciones se sostienen con una infraestructura de 113 unidades médicas y una plantilla de 10 mil 883 trabajadores, entre personal médico, técnico y administrativo .
A la presión estructural se agregan irregularidades administrativas documentadas. El excontralor del instituto denunció la existencia de:
- Contratos inflados
- Compras a sobreprecio
- Adjudicaciones directas recurrentes
- Proveedores vinculados a funcionarios
- Robo de medicamentos
- Venta de incapacidades
También identificó alrededor de 25 pensionados “por gracia”, es decir, sin trayectoria en el servicio público, con percepciones cercanas a 130 mil pesos mensuales .

El flujo financiero del instituto se ve afectado además por adeudos de ayuntamientos, que no han cubierto sus aportaciones obligatorias.
Ante este escenario, el gobierno estatal planteó una reforma para elevar gradualmente la edad de retiro de 62 a 65 años, con el objetivo de desacelerar el crecimiento del número de pensionados. La propuesta no fue aprobada y permanece en análisis.
El 6 de marzo de 2026, el Consejo Directivo del ISSEMYM revisó la situación financiera. El presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso mexiquense sostuvo que el instituto no presenta números rojos, aunque reconoció el aumento de la presión financiera.
En ese contexto, el director general, Ignacio Salgado García, presentó su renuncia. El instituto continúa sin titular definitivo.
Te puede interesar: A revisión en la legislatura las cuentas que dejó Nacho Salgado en el ISSEMyM
Los datos muestran una tendencia consistente: el gasto en pensiones crece más rápido que los ingresos y reduce el margen para servicios médicos. Sin ajustes en el esquema de jubilaciones, control del gasto y corrección de prácticas administrativas, la presión acumulada compromete la sostenibilidad del sistema en el mediano plazo.

Síguenos