ISSEMYM realiza más de 21 mil pruebas para detectar cáncer cervicouterino

Entre enero y julio de 2026, el Instituto aplicó 21 mil 506 estudios entre mujeres derechohabientes y mantiene bajo atención a 375 pacientes. La detección temprana y la vacunación contra el VPH siguen siendo las principales herramientas para reducir riesgos
octubre 19, 2026

Entre enero y julio de 2026, el ISSEMYM realizó 21 mil 506 pruebas para detectar cáncer cervicouterino y displasias entre mujeres derechohabientes, mientras 375 pacientes reciben actualmente atención médica por este padecimiento, considerado la segunda causa de muerte por cáncer entre mujeres en México, después del cáncer de mama.

El cáncer cervicouterino afecta el cuello del útero y mantiene una relación directa con la infección por el virus del papiloma humano (VPH), por lo que la vacunación y el Papanicolaou siguen siendo dos de las principales herramientas para reducir riesgos y detectar lesiones antes de que evolucionen. Cuando el diagnóstico se realiza en etapas tempranas, las posibilidades de tratamiento y curación aumentan considerablemente.

Buena parte de las lesiones pueden avanzar sin síntomas durante sus primeras etapas, una característica que vuelve importante la revisión periódica incluso cuando no existen molestias. El ISSEMYM recomienda acudir a valoración médica ante sangrados inusuales, alteraciones en el flujo vaginal, mal olor, pérdida de peso, dolor de espalda o molestias durante las relaciones sexuales.

Las mujeres sexualmente activas que nunca se han realizado un Papanicolaou, quienes iniciaron su vida sexual antes de los 18 años, han presentado infecciones frecuentes o tuvieron más de tres hijos se encuentran entre los grupos a los que el Instituto pide mantener una vigilancia más constante.

La infección por VPH aparece como uno de los principales factores asociados con el desarrollo de cáncer cervicouterino, aunque también pueden influir la edad, antecedentes familiares de cáncer, embarazos durante la adolescencia, tabaquismo, obesidad, sedentarismo y alimentación poco saludable. El número de parejas sexuales y los antecedentes de la pareja también pueden aumentar la posibilidad de exposición al virus.

Tener VPH no significa que una persona necesariamente desarrollará cáncer, debido a que muchas infecciones desaparecen por sí mismas; el riesgo aumenta cuando determinados tipos del virus permanecen durante largos periodos y provocan alteraciones en las células del cuello uterino que no son detectadas o tratadas oportunamente.

Las 375 mujeres atendidas actualmente por el ISSEMYM corresponden a pacientes dentro de su población derechohabiente, por lo que esa cantidad no representa el total de casos existentes en el Estado de México.

La estrategia de prevención del Instituto se concentra en mantener el acceso a pruebas de detección, vacunación contra el VPH y seguimiento médico, con especial atención en mujeres que durante años no se han sometido a estudios o que presentan factores de riesgo. La detección temprana permite identificar lesiones antes de que la enfermedad avance y ampliar las opciones de tratamiento.

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