Lo que parecía un juego, terminó en la muerte de un joven de 31 años quien falleció al recibir un impacto de bala en el rostro, mientras jugaba el tiro al blanco con un amigo menor de edad en un poblado del sureño municipio de Tenancingo.
De acuerdo a fuentes policíacas consultadas, ambos amigos se encontraban el jueves al interior de una fábrica de aluminio abandonada, donde practicaban a manera de juego el tiro al blanco con latas.
Pero en una acción repentina, el hombre de 31 años, decidió colocarse la lata sobre la cabeza pero al menor le falló el tino y lo mató con un tiro sobre el rostro, según relató el menor a los elementos policíacos.
Tras los hechos el menor de 16 años de edad, identificado como Magaliel Hiram, permaneció en el lugar y luego de un rato vecinos y elementos policíacos arribaron para saber lo que había ocurrido luego de escuchar la detonación del arma de fuego.
El adolescente, minutos después de recobrar la tranquilidad explicó a los elementos policíacos que él había sido el responsable, en tanto el cuerpo de su amigo de nombre Ernesto Solís Ruíz, quedó tirado en el suelo con el rostro ensangrentado, detallaron las fuentes consultadas.
La habitación de la fábrica donde ocurrieron los hechos, fue acordonada por los elementos policíacos de Tenancingo hasta la llegada de los peritos de la Procuraduría, quienes trasladaron después el cadáver a las instalaciones del Servicio Médico Forense de la región.


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