El gobernante Partido Reformista estonio jugó a la carta de la amenaza rusa como un trofeo electoral blandido hacia todos lados para frenar el avance en recientes elecciones de fuerzas centristas más sensatas en los nexos con Moscú.
El partido del joven primer ministro estonio, Taavi Roivas, de solo 35 años, acaparó 30 de 101 escaños en disputa, frente a 27 logrados por el Partido Centrista, de Edgar Savisaar, alcalde de Tallin, la capital estonia.
De esa forma, dejó atr&


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