La ONU, los gobiernos y el cambio climático

La semana que terminó nos regaló otra cumbre mundial sobre el clima. Con sede en el edificio central de la ONU, en Nueva York, esta nueva cumbre reunió a 120 líderes mundiales. El resultado: los líderes se comprometieron a redoblar esfuerzos para frenar la creciente amenaza del calentamiento global, pero con pocos resultados concretos.   No puedo negar que el discurso de inauguración de Felipe VI me llamó la atención. El Rey de España fue contundente. “Que nadie se llame a engaño. Ninguno de los países aquí representados puede esperar. Detrás del ascenso de unos pocos grados de temperatura, están
septiembre 28, 2014

La semana que terminó nos regaló otra cumbre mundial sobre el clima. Con sede en el edificio central de la ONU, en Nueva York, esta nueva cumbre reunió a 120 líderes mundiales. El resultado: los líderes se comprometieron a redoblar esfuerzos para frenar la creciente amenaza del calentamiento global, pero con pocos resultados concretos.

 

No puedo negar que el discurso de inauguración de Felipe VI me llamó la atención. El Rey de España fue contundente. “Que nadie se llame a engaño. Ninguno de los países aquí representados puede esperar. Detrás del ascenso de unos pocos grados de temperatura, están en juego vidas humanas y la continuidad misma de nuestras sociedades.” Así es, que lo reconozca un jefe de Estado es importante, pero que las sucesivas cumbres mundiales no obtengan los compromisos puntuales que necesita la humanidad para sobrevivir es preocupante. Las noticias nos dicen que esta cumbre sí logró consolidar compromisos multimillonarios de la industria energética, instituciones financieras, gobiernos y sociedad civil para reducir emisiones atmosféricas contaminantes.

 

Es un hecho que la batalla para llegar a un acuerdo internacional se encuentra lejos de estar ganada. China e India, que son junto con Estados Unidos los emisores más importantes de gases de efecto invernadero, no enviaron a sus máximos responsables y fueron representados sólo por el viceprimer ministro chino y el ministro de ecología indio.

 

Es evidente que se resisten a reducir sus emisiones porque argumentan que no quieren desacelerar su crecimiento, e insisten que las naciones más industrializadas paguen la mayor parte de la factura. Sin embargo, la evidencia que nos presentan los eventos climáticos nos dicen que en función del desarrollo económico que no quieren sacrificar, están arriesgando el bienestar general de su población por los efectos de todos conocidos que ocasionan las alteraciones graves al delicado ciclo del clima.

 

La responsable del clima en la ONU, Christiana Figueres, dijo no esperar que muchos países pongan sobre la mesa compromisos con cifras. Es más, en 2013 se alcanzó la mayor emisión de gases en la historia: China aumentó 4.2%, USA 2.9% y la India 5.1%, el otro gran emisor mundial, la Unión Europea, fue el único que disminuyó sus emisiones 1.8%; estas cifras parecieran mostrar que no hemos encontrado la fórmula para que nuestras economías crezcan sin que se dañe el medio ambiente. Por cierto, el presidente de México propuso crear un Panel Intergubernamental del Agua como un espacio para desarrollar medidas de adaptación ante los fenómenos climáticos. No olvidemos que en México queda mucho por hacer en las acciones preventivas. Sí, los fenómenos climáticos son cada vez peores y si seguimos construyendo viviendas y complejos turísticos en donde antes había ríos o humedales, serán peores. La parte más esperanzadora de las noticias sobre la cumbre: el gran número de personas que se lanzó a la calle en el mundo y los comentarios de las personas entrevistadas por los medios, todas saben del peligro que corre el planeta y la sobrevivencia de la humanidad. Si los gobiernos no lo hacen, o lo hacen muy despacio, pongamos nosotros manos a la obra.

 

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@10aRegiduriaTol

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