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La pesadilla de no dormir, ¿sabes cómo te afecta la falta de sueño?

Dormir pocas horas aumenta 4 veces la probabilidad de infarto cerebral o al miocardio, además de angustia y enfermedades cardiovasculares, metabólicas, neurológicas y psiquiátricas

La pandemia cambió la dinámica social y las actividades diarias como dormir; sin embargo, pocos cuestionan sus hábitos de descanso y la relación que estos tienen con la calidad de vida, afirmó el médico Hector Manuel Tlatoa Ramírez, responsable de la Clínica del Sueño de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex).

A lo largo del confinamiento motivado por la pandemia de covid-19, dijo, observó que los mexiquenses alteraron su higiene del sueño lo que provocó un aumento en los casos de insomnio y somnolencia.

Todos están preocupados, cambiaron sus horarios para levantarse y acostarse, esto causa cambios de humor bruscos que se suma a la convivencia constante con quienes vives, originando ansiedad y estrés”.

Tlatoa Ramírez detalló que el ser humano duerme una tercera parte de su vida, tiempo en que el metabolismo se reactiva, se eliminan las toxinas cerebrales, se fortalece el sistema inmunológico, la memoria, la enseñanza y el aprendizaje. Pese a su importancia, cerca del 43 por ciento de la población presenta trastornos en esta área.

Durante el sueño el cerebro se tapiza de glucógeno para las actividades intelectuales que vamos a realizar, todos los fenómenos antioxidantes se van a dar en el organismo, los sustratos energéticos se preparan para activarse y tener energía”.

Hector Manuel Tlatoa Ramírez, titular de la Clínica del Sueño de la UAEMex / FOTO: Luis Daniel Rodríguez

El también coordinador del Centro de Medicina y Actividad Física de la Facultad de Medicina, precisó que dormir mal causa somnolencia, cambios de humor, poca concentración y olvidos; en casos crónicos altera el sistema cardiovascular, acumula la proteína beta-amiloide —similares a las relacionadas con el alzheimer— y trastornos metabólicos.

Hay un desfase de hormonas como la leptina y la grelina que regulan el apetito, la persona se siente cansada y con la necesidad de ingerir alimento con alta cantidad energética porque no tiene glucógeno necesario, esto lleva a la obesidad”.

A nivel mundial y local, el padecimiento más común es el insomnio pues alcanza a 54 por ciento de quienes tienen trastorno del sueño. Otros males son somnolencia diurna, roncopatía, síndrome de apnea obstructiva del sueño, narcolepsia y sonambulismo.

Los jóvenes piensan que dormir 2 horas es cuestión de valentía, pero no. Están los que se quedan hasta las 3 de la mañana frente a una pantalla, los que de lunes a viernes se despiertan a las 6 am, pero sábado y domingo a las 11 de la mañana, el cerebro se destantea y empieza a manifestar problemas”.

Añadió que estas costumbres aumentan 4 veces más la probabilidad de infarto cerebral o al miocardio, además de angustia y enfermedades como:

  • Cardiovasculares: hipertensión, cardiopatía isquémica, insuficiencia cardiaca, fibrilación auricular.
  • Metabólicas: síndrome metabólico, diabetes mellitus tipo 2, obesidad, dislipidemia.
  • Neurológicas: enfermedad vascular cerebral, deterioro cognitivo o demencia.
  • Psiquiátricas: depresión, ansiedad, síndrome de fatiga crónica.

Sobre la Clínica del Sueño

El especialista y Maestro en Medicina del Deporte precisó que en la clínica realizan una polisomnografía, es decir, con electrodos observan cómo se manifiestan las ondas cerebrales y detectan los grafoelementos en la arquitectura del sueño, para valorar la calidad, cantidad y si se presentaron todas las etapas del sueño.

Estamos enfocados a deportistas de alto rendimiento, pero las personas que practican deporte también pueden atenderse.

Entran a las 8 de la noche y salen a las 8 de la mañana, tiempo en el que se les monitorea para conocer los niveles de ventilación y registro de la actividad del sistema cardiovascular en frecuencia cardiaca”.

Instalaciones de la Clínica del Sueño de la UAEMex / FOTO: Luis Daniel Rodríguez

En la clínica atienden a personas de 18 a 65 años con el énfasis en que sean deportistas o se vayan a adherir a un programa de activación física, ya que es parte de la intervención integral.

El tratamiento depende de cada persona pero en un lapso de 12 o 14 sesiones, después se queda como un hábito, depende de qué problema tienen. Muchas veces con la pura higiene del sueño [es suficiente] y seguir las recomendaciones mejora considerablemente la forma en que duermen y su calidad de vida”.

Tratamiento

En algunas ocasiones, las y los especialistas recetan fármacos como la melatonina, pero en general implementan una buena dosificación del ejercicio, plan de alimentación e higiene del sueño que contempla:

  • Duérmete y despiértate a la misma hora todos los días.
  • No a los dispositivos electrónicos una hora antes de dormir, la luz azul perjudica que la melatonina se exprese y no permite conciliar el sueño.
  • Tener la recámara oscura.
  • Anotar los pendientes para no tener distractores.
  • No a las cenas copiosas.
  • Implementar un ritual antes de acostarte para tu cerebro.