Llega Lego al cine

Superman, una Tortuga Ninja, La Mujer Maravilla, Abraham Lincoln, Batman y los NBA All Stars del 2002, todos comparten créditos en una misma película.

¿En qué extraño mundo fueron capaces de conseguir a todos estos personajes y meterlos en una misma película?

Con la animación se puede lograr todo, pero la verdadera pregunta es, ¿cómo unir las vidas de personajes históricos, superhéroes de comics, deportistas y caricaturas en una misma historia? Hará falta vaciar un bote de Legos de algún niño, donde se encontrarán éstos y otros personajes, con los que las historias más imposibles podrían ser realidad.

De esta colección de bloques de colores y pequeños monitos amarillos nació “Lego: La Película” (“The Lego Movie”), una cinta animada inspirada en estos juguetes, bajo la dirección de Phil Lord y Chris Miller, encargados de la también animada “Lluvia de Hamburguesas” (2009), y la comedia “21 Jump Street” (2012).

Sin embargo, aunque estos directores han hecho caer del cielo toda clase de comida chatarra o revivido una serie de los 80, respectivamente, en dichas obras, armar una historia en cine, no es tan fácil como armar algún vehículo o nave espacial de Legos, sobre todo teniendo tantas piezas a su disposición.

“Comenzamos con aquellos que podíamos recordar de nuestra infancia e intentamos avanzar desde ahí. Pienso que lo más difícil fue convencer a nuestros colegas de que debíamos tomar objetos descontinuados y viejos y ponerlos en la película junto con todo lo demás, porque eso es lo que estaría en el fondo de el baúl de juguetes de alguien”, explicó Chris Miller en la Comic-Con del año pasado, sobre la selección de los coloridos personajes que poblarían su película.

Dos tipos de constructores

“La idea es que hay dos diferentes formas en que las personas pueden jugar con Lego. Hay quienes compran un paquete, siguen las instrucciones y construyen el juguete exactamente como es, y eso es genial, porque entonces tienes este objeto genial.

Es un Millenium Falcon o algo. Y, por otro lado, hay personas que solo tiran todos los bloques juntos y construyen lo que sea que ellos quieran. Y eso también es genial, aprender todo sobre las diferentes formas que hay para hacer las cosas”, explicó Chris Miller en rueda de prensa durante el Comic-Con del año pasado.

Bajo esta idea, la película se ubica en el mundo de Lego, donde una figura ordinaria llamada Emmet vive su vida bajo las reglas, siguiendo todos los pasos que aparentemente lo convierten en un Lego ordinario, parte de la rutina de este mundo.

Sin embargo, todo cambia cuando Emmet es confundido como El Especial, un Maestro Constructor capaz de salvar al mundo Lego de la destrucción planeada por Lord Business. Ahora, con la ayuda del viejo mago Vitruvius, así como un grupo que incluye algunos superhéroes de DC, este Lego que aparentemente no tiene nada de extraordinario, deberá luchar contra fuerzas muy superiores.

“Nos dimos cuenta que comenzamos con esta idea de que son una máquina para la creatividad, y quisimos hacer una historia donde un trabajador de construcción promedio aprende esas habilidades. Nos percatamos de que teníamos en verdad que esconder el truco, porque entre más usas la palabra ‘creatividad’, menos quieres oírla. Comenzó a escucharse cansada muy pronto, así que hubo versiones de esta película que se sentían como un trabajo universitario o algo así”, comentó por su parte Phil Lord.

Armando el mundo

Afinando los detalles necesarios, moviendo los bloques y armando un guion, escrito por ellos mismos, que cumpliera con su propósito, los directores entonces consiguieron un gran elenco de voces para equipararlo con el numeroso elenco de personajes que se presentarían. Las voces en inglés incluyen a Will Ferrell, Elizabeth Banks, Liam Neeson y Mortan Freeman, mientras que el protagónico de Emmet está en manos del actor Chris Pratt. “Phil (Lord) y Chris (Miller) hicieron un gran trabajo en pintar el ambiente de lo que sucede a tu alrededor, porque estás haciendo la voz, pero también quieres entender el mundo dentro del cual vive este personaje”, dijo Pratt en entrevista con Flicks and Bits.

Sobre su personaje, el actor señaló: “Él es bastante promedio y quiere encajar en el mundo a su alrededor desesperadamente. Él juega bajo las reglas y sigue las instrucciones a cada paso en el transcurso de su vida. Ha seguido las reglas de cómo encajar para agradarles a todos. Pero pienso que él quiere que todos en el mundo piensen que es especial. Emmet es un seguidor de reglas que vive con mucho entusiasmo, pero entusiasmo reglamentado”. Entre seguir o no seguir las instrucciones que vienen en el empaque, los cineastas y actores han conseguido armar una historia, cuyas reglas son tan claras como difíciles de seguir, con tantas coloridas piezas a su disposición.


(Con información de Vanguardia)