1.- Los dos están muy adelantados en el ensamblaje de sus candidaturas.
Y aunque aún falta tiempo y no han asegurado nada en sus respectivos partidos, ambos son los otros «cocos» del PRI y el gobierno estatal.
Sólo por ubicar, no olviden que el original es Juan Rodolfo Sánchez Gómez.
Uno, el perredista Octavio Martínez, se ha consolidado como el aspirante más sólido en Ecatepec.
El otro, panista, Enrique Vargas ha crecido bastante en Huixquilucan.
2.- Como ya todos sabemos la Ley de Murphy reza: Todo lo que puede salir mal, saldrá mal.
Su versión al cuadrado la podemos aplicar al PRI y Martha Hilda González en Toluca.
Es altamente probable que la bóveda que colapsó la tarde del martes, haya sido la de los votos para el Revolucionario Institucional.
Imposible desligar la tragedia, efectos y temores en los vecinos de la zona, de la figura de Martha Hilda que gastó 80 millones de pesos en trabajos que se supone evitarían lo que justamente sucedió.
3.- Una elección que ya de naturaleza propia era muy complicada, hoy luce más adversa al partido oficial.
En Toluca la mayoría de los votos están en la zona urbana y ahí Martha Hilda vio incrementado el rechazo a su persona.
Yo no me sentiría sorprendido, si la alta jerarquía del PRI hace una evaluación real y releva a la ex edil de la candidatura a diputada federal que le fue obsequiada.
Es incuestionable que, en este momento, ella quita más de lo que da y el proceso está encima.


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