1.- Aunque se desarrolla en varios escenarios, la cada vez más complicada sucesión de gobernador en la entidad, tiene en la pista principal la temible posibilidad de alianza PAN-PRD.
Los esfuerzos primarios más importantes, siguen orientados a impedir esa coalición al costo que sea.
Los efectos, son evidentes.
El timing del proceso y agenda para hacer pública la candidatura priísta, dependen de abortar o no la elaboración del tóxico coctel.
2.- Y si alguien cree que por tal motivo los aspirantes del PRI están sentaditos y esperando, pues se equivocan.
En la semana que concluyó fue muy evidente el envión de Alfredo Del Mazo Maza, que, con el antifaz de giras de trabajo, se reunió con alcaldes y líderes partidistas de distritos que no son el suyo.
Ahí la cargada no es incipiente, ni discreta.
José Manzur no se quiso quedar atrás e intensificó apariciones y eventos públicos.
Una revisión a medios de comunicación y redes sociales, nos ilustra la parejera de Alfredo y Pepe.
Deduzco que nadie les ha dicho que sí, pero tampoco que no.
3.- Para el gobernador Eruviel Ávila, la UAEM representa probablemente, la pieza más sólida de su administración. Ha sido especialmente generoso con la institución, y el rector Jorge Olvera está entre sus favoritos.
Viene en camino las fechas de cambio en la Universidad. Está en el arrancadero la “tercia de ases”: Javier González, secretario de Administración y Alfonso Barrera, secretario de Docencia; e Hiram Piña Libién, secretario de Rectoría.
No van en la sucesión universitaria, figuras femeninas. Hay un trecho largo y las circunstancias pueden variar. Pero hoy, no hay Quina.


Síguenos