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Lo mejor del Se Dice Que

El enriquecimiento de Enrique Peña y su familia es ostensible, pero nada nuevo.

Qué complicada tarea la del presidente del PRI mexiquense, Eric Sevilla. Le entregaron envuelta para regalo una bomba. Todavía no terminaban él y su equipo el diseño de control de daños por los escándalos de “Alito” cuando le estalla el peñazo. Si se veía cuesta arriba ganar la elección del próximo año, ahora está peor. No se ve cómo, quizá solo un milagro pueda salvarlos.

En las propias palabras de Enrique Vargas, nadie le ha pedido desista en su intento de encabezar la candidatura de la alianza PRI-PAN-PRD a la gubernatura del Estado de México. Y si lo hicieran, sostiene, su respuesta rotunda sería ¡NO!

El enriquecimiento de Enrique Peña y su familia es ostensible, pero nada nuevo. Él y los suyos se hicieron inmensamente ricos no a partir de 2018 cuando asumió la presidencia de la República, sino desde sus tiempos de gobernador de 2005-2011. Todas las pruebas de ese saqueo fueron borradas y se hizo en connivencia de la oposición.