Los cambios en el gabinete y el informe

Por más que algunos de los oficialistas de siempre, televisa, tvazteca, milenios, etcétera se esfuerzan en darle un sentido racional a los cambios habidos en el gabinete federal, no es fácil dilucidar cómo  contribuyen, como dijo el presidente, al bienestar de las familias mexicanas. En una charla entre amigos se señaló  que una hipótesis, de las más socorridas, es que el ministro del año, ese que está llevando al país a la ruina, convenció al titular del ejecutivo, para tener a sus alfiles bien colocados para su próxima candidatura. Esa hipótesis se sustenta en la que debiera ser una descabellada
agosto 30, 2015

Por más que algunos de los oficialistas de siempre, televisa, tvazteca, milenios, etcétera se esfuerzan en darle un sentido racional a los cambios habidos en el gabinete federal, no es fácil dilucidar cómo  contribuyen, como dijo el presidente, al bienestar de las familias mexicanas.

En una charla entre amigos se señaló  que una hipótesis, de las más socorridas, es que el ministro del año, ese que está llevando al país a la ruina, convenció al titular del ejecutivo, para tener a sus alfiles bien colocados para su próxima candidatura.

Esa hipótesis se sustenta en la que debiera ser una descabellada idea, de que al presidente es fácil hacerle creer que algunas medidas francamente equívocas son brillantes acciones que, ahora sí, lo legitimarán con las mayorías.

Otra hipótesis plantea que ante las exigencias públicas de cambios por el mal desempeño del gobierno, el titular consideró que había que hacerlos.

Y que se podría n realizar tomando en cuenta que todos sus colaboradores pueden hacer de todo, por lo que procedió, como alguien dijo, al juego de las sillas.

Y así se caricaturiza diciendo que los secretarios se pusieron a dar vueltas alrededor de las sillas secretariales y cuando el presidente daba una palmada, todos corrían a sentarse en la más próxima.

Y así alguno de los cambiados, que había tenido un papel decoroso en la diplomacia, ahora amanecía organizando eventos populistas con los pobres del país.

Y la señora   de formación populachera de pronto se convertía en experta en temas de usos agrarios y urbanos  del suelo. Y así por el estilo.

Se señaló también que los cambios en realidad se daban para darle mayor contenido al tercer informe de gobierno, ya que cada vez es mayor el déficit.

Pero los mencionados cambios como casi todas las medidas de la actual administración no han contado con una real anuencia social, por el contrario, vuelven a ser objeto de críticas severas.

Y así, lo que parece quedar claro es que el tipo de régimen que tenemos debe cambiar. Ya no podemos seguir dependiendo de un sistema donde una persona decide acerca de casi todo lo que debe hacerse en el país.

Y más aún si esa persona llega al máximo nivel de decisiones, mediante un proceso en el que no hay ninguna garantía de que tenga el mínimo de capacidad, conocimientos, probidad,  entereza, para orientar la acción pública.

Ya hay evidencias más que suficientes con, por citar a algunos, Salinas, Zedillo, Fox. Calderón, y el actual presidente, de que no es posible que dejen de lado o superen sus ambiciones personales, sus deficiencias, sus compromisos de grupo, su subordinación a los intereses del capital, apara hacer algo de fondo en favor del progreso del país.

Por todo ello se espera que el tercer informe  no pase de penosos autoelogios, autojustificaciones, y ofertas, poco fundadas,  de esperanzas de un mejor futuro. Como hace 40, 30, 20, 10 años, prometieron en su turno los antes citados.

Cada vez se hace más urgente reconocer que el hombre providencial, ese lleno de virtudes y que supuestamente lo puede todo,  es sólo un patético ejemplo del atraso político y social en que vivimos.

Síguenos

PUBLICIDAD

BOLETÍN

Únete a nuestra lista de correo

Como tú, odiamos el spam

Síguenos