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Gracias al avance de las tecnologías, lo que antes tenía que hacerse en la calle, en manifestaciones y marchas, ahora está a un clic de distancia. Movimientos de campañas online, como Avaaz y Change.org, dan cabida a que miles de esfuerzos individuales se combinen para crear una poderosa fuerza colectiva, que puede cambiar al mundo. Trasmular la realidad Estas organizaciones están logrando transformaciones que parecían imposibles; Change.org ha convocado a más de ¡107 millones de personas y cien mil organizaciones!, que están promoviendo sus causas, iniciando campañas y conectando con y movilizando a nuevos seguidores. Casi cada hora, una petición
agosto 13, 2015

Gracias al avance de las tecnologías, lo que antes tenía que hacerse en la calle, en manifestaciones y marchas, ahora está a un clic de distancia. Movimientos de campañas online, como Avaaz y Change.org, dan cabida a que miles de esfuerzos individuales se combinen para crear una poderosa fuerza colectiva, que puede cambiar al mundo.

Trasmular la realidad

Estas organizaciones están logrando transformaciones que parecían imposibles; Change.org ha convocado a más de ¡107 millones de personas y cien mil organizaciones!, que están promoviendo sus causas, iniciando campañas y conectando con y movilizando a nuevos seguidores. Casi cada hora, una petición de Change.org logra la victoria (son ya 13 mil 141 cambios en 196 países, ¡wow!). En Estados Unidos, por ejemplo, la cultura de peticiones en línea está fuertemente arraigada: la Casa Blanca ha determinado que responderá a aquellas que tengan más de 25 mil firmas (todas, sin excepción).

México ocupa el segundo lugar en países de habla hispana en Avaaz, con más de medio millón de miembros (¡bien por nosotros!).

Causas nobles y justas

Recientemente, se han dado varios casos que, gracias a las redes sociales, han acaparado los titulares; por ejemplo, en Yulin, una ciudad ubicada al suroeste de China, se organiza anualmente en junio el Festival del Lichi y la Carne de Perro, en donde se sacrificaron ¡más de diez mil canes!, además de que los pobres cuadrúpedos fueron sometidos a una crueldad extrema y –muchos de ellos– robados, pues aún portaban su collar.

La presión de la opinión pública no se hizo esperar: en Weibo, el Twitter chino (cabe hacer mención de que Facebook, Twitter y YouTube están bloqueados en China), hubo millones de mensajes pidiendo la cancelación del festival; una página de Facebook, “Stop Yulin Dog and Cat Meat Festival 2015”, acumula cerca de 45 mil “Me gusta”. Change.org no podía quedarse atrás, y organizó una petición dirigida al presidente chino, Xi Jinping, que recolecta ya más de 1.5 millones de firmas (en total, más de tres millones de personas han signado protestas contra este evento).

Nuestro país no está exento: hace poco circuló un video en el cual se veía a trabajadores de la empresa +Kota, sucursal Galerías Pachuca, maltratando y humillando a unos perros. De inmediato, la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente clausuró la tienda e inició la investigación, que determinó que los dos empleados deberán cumplir un arresto de 36 horas y pagar una multa de 300 salarios mínimos (20 mil 484 pesos).

Pero… ¿Si sirve?

Aunque las probabilidades de terminar con estas prácticas no sea tanta, es muy claro que ejercer este tipo de presión sí funciona: el subdirector de la Administración de Alimentos y Medicinas de Yulin, Chen Taotao, tuvo que aclarar públicamente que su gobierno nunca ha apoyado el festival y, para evitar riesgos sanitarios, las autoridades municipales pusieron trabas a la entrada de canes durante este evento, y obligaron a los restaurantes que servían esta carne a tapar la palabra “perro”. Y en nuestro país, +Kota informó en un comunicado que presentó una denuncia ante el Ministerio Público en contra de los presuntos culpables del maltrato; ahora sí, autoridades y empresas no pueden simplemente mirar hacia otro lado.

Hay que actuar ¡ya!

Las victorias que se han obtenido abarcan muchísimos ámbitos: leyes para proteger el medio ambiente, preservar espacios culturales, ayudar a damnifica-dos por desastres naturales… Lo importante es que, con sólo una firma electrónica, estas organizaciones están llevando las peticiones a manos de gente que puede hacer efectivo el cambio. ¡Súmate!

Gracias al avance de las tecnologías, lo que antes tenía que hacerse en la calle, en manifestaciones y marchas, ahora está a un clic de distancia. Movimientos de campañas online, como Avaaz y Change.org, dan cabida a que miles de esfuerzos individuales se combinen para crear una poderosa fuerza colectiva, que puede cambiar al mundo.

Trasmular la realidad

Estas organizaciones están logrando transformaciones que parecían imposibles; Change.org ha convocado a más de ¡107 millones de personas y cien mil organizaciones!, que están promoviendo sus causas, iniciando campañas y conectando con y movilizando a nuevos seguidores. Casi cada hora, una petición de Change.org logra la victoria (son ya 13 mil 141 cambios en 196 países, ¡wow!). En Estados Unidos, por ejemplo, la cultura de peticiones en línea está fuertemente arraigada: la Casa Blanca ha determinado que responderá a aquellas que tengan más de 25 mil firmas (todas, sin excepción).

México ocupa el segundo lugar en países de habla hispana en Avaaz, con más de medio millón de miembros (¡bien por nosotros!).

Causas nobles y justas

Recientemente, se han dado varios casos que, gracias a las redes sociales, han acaparado los titulares; por ejemplo, en Yulin, una ciudad ubicada al suroeste de China, se organiza anualmente en junio el Festival del Lichi y la Carne de Perro, en donde se sacrificaron ¡más de diez mil canes!, además de que los pobres cuadrúpedos fueron sometidos a una crueldad extrema y –muchos de ellos– robados, pues aún portaban su collar.

La presión de la opinión pública no se hizo esperar: en Weibo, el Twitter chino (cabe hacer mención de que Facebook, Twitter y YouTube están bloqueados en China), hubo millones de mensajes pidiendo la cancelación del festival; una página de Facebook, “Stop Yulin Dog and Cat Meat Festival 2015”, acumula cerca de 45 mil “Me gusta”. Change.org no podía quedarse atrás, y organizó una petición dirigida al presidente chino, Xi Jinping, que recolecta ya más de 1.5 millones de firmas (en total, más de tres millones de personas han signado protestas contra este evento).

Nuestro país no está exento: hace poco circuló un video en el cual se veía a trabajadores de la empresa +Kota, sucursal Galerías Pachuca, maltratando y humillando a unos perros. De inmediato, la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente clausuró la tienda e inició la investigación, que determinó que los dos empleados deberán cumplir un arresto de 36 horas y pagar una multa de 300 salarios mínimos (20 mil 484 pesos).

 

Pero… ¿Si sirve?

 

Aunque las probabilidades de terminar con estas prácticas no sea tanta, es muy claro que ejercer este tipo de presión sí funciona: el subdirector de la Administración de Alimentos y Medicinas de Yulin, Chen Taotao, tuvo que aclarar públicamente que su gobierno nunca ha apoyado el festival y, para evitar riesgos sanitarios, las autoridades municipales pusieron trabas a la entrada de canes durante este evento, y obligaron a los restaurantes que servían esta carne a tapar la palabra “perro”. Y en nuestro país, +Kota informó en un comunicado que presentó una denuncia ante el Ministerio Público en contra de los presuntos culpables del maltrato; ahora sí, autoridades y empresas no pueden simplemente mirar hacia otro lado.

Hay que actuar ¡ya!

Las victorias que se han obtenido abarcan muchísimos ámbitos: leyes para proteger el medio ambiente, preservar espacios culturales, ayudar a damnifica-dos por desastres naturales… Lo importante es que, con sólo una firma electrónica, estas organizaciones están llevando las peticiones a manos de gente que puede hacer efectivo el cambio. ¡Súmate!

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