Foto: AFP
Decenas de miles de activistas prodemocracia de Hong Kong salieron este domingo a las calles para participar en una manifestación que coincidió con los seis meses del inicio de sus protestas y en la que se quiso ofrecer a las autoridades una «última oportunidad» para responder a sus reivindicaciones.
La concentración fue una de las más concurridas desde que comenzaron las protestas en este territorio semiautónomo.
«Hay 800.000 personas participando en la protesta», dijo Eric Lai, del Frente cívico para los derechos humanos, el domingo al anochecer, cuando miles de manifestantes encendieron las linternas de sus teléfonos móviles y crearon un inmenso manto de luz en las calles.
La excolonia británica está sumida desde junio en su peor crisis desde su retrocesión a Pekín en 1997, con manifestaciones casi diarias para exigir reformas democráticas y una investigación imparcial de la actuación de la policía durante las protestas.
La protesta de este domingo coincidió con la víspera del aniversario de los seis meses de movilización, que empezó con una gran manifestación el 9 de junio contra un proyecto de ley para facilitar las extradiciones a China que finalmente fue retirado. Desde esa fecha, unas 6.000 personas han sido detenidas y cientos resultaron heridas, según la policía.
Además, se celebró dos semanas después del triunfo de los candidatos prodemocracia en las elecciones locales del 24 de noviembre, una fecha en la que las autoridades aseguraron que una mayoría silenciosa de hongkoneses discreparía con los manifestantes, pero finalmente no fue así.
La policía de Hong Kong autorizó esta manifestación, organizada por el Frente Cívico para los Derechos Humanos en toda la isla, algo que no ocurría desde mediados de agosto.
«Es la última oportunidad que el pueblo le da a Lam», declaró el viernes ante los periodistas Jimmy Sham, uno de los responsables del Frente, que defiende la no violencia y es el movimiento que organizó las grandes protestas de junio y julio.
Durante los últimos meses, las autoridades locales prohibieron las principales concentraciones, alegando que existía riesgo de violencia, aunque muchos hongkoneses desafiaron el veto y siguieron tomando las calles./AFP


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